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	<title>Federico Montero</title>
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	<description>Analista político - América Latina - Universidad Pública</description>
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	<title>Federico Montero</title>
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		<title>El golpe institucional en Brasil y las nuevas condiciones políticas para los procesos de cambio en el Cono Sur (2016) &#124; Federico Montero &#124; Revista Debate &#8211; Sociales (UBA)</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/10/16/el-golpe-institucional-en-brasil-y-las-nuevas-condiciones-politicas-para-los-procesos-de-cambio-en-el-cono-sur-2016-federico-montero-revista-debate-sociales-uba/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Oct 2026 20:59:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[articulos]]></category>
		<category><![CDATA[Brasil]]></category>
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					<description><![CDATA[El texto de Federico Montero fue publicado originalmente a fines de 2016 en la revista Sociales en Debate de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Su objetivo principal es analizar el impacto regional que tuvo la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff mediante un juicio político (impeachment), proceso que es caracterizado de "golpe institucional"]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El texto fue publicado originalmente a fines de <strong>2016</strong> en la revista <em>Sociales en Debate</em> de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Su objetivo principal es analizar el impacto regional que tuvo la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff mediante un juicio político (<em>impeachment</em>), proceso que es caracterizado de <strong>&#8220;golpe institucional&#8221;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://drive.google.com/file/d/15gz5ubDuO5xOTk3KiWRGe7O-5oURdIPQ/view?usp=sharing" target="_blank" rel="noopener">Se puede descargar ACÁ</a> o acá: <a href="https://www.sociales.uba.ar/wp-content/blogs.dir/219/files/2016/11/21.-dossier-MONTERO.pdf" target="_blank" rel="noopener">https://www.sociales.uba.ar/wp-content/blogs.dir/219/files/2016/11/21.-dossier-MONTERO.pdf</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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			</item>
		<item>
		<title>Javier Milei y las Malvinas: Análisis Geopolítico, EEUU, Trump y el Factor Chile</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/09/04/javier-milei-y-las-malvinas-analisis-geopolitico-eeuu-trump-y-el-factor-chile/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Sep 2026 17:16:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
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					<description><![CDATA[Análisis crítico del discurso de Javier Milei sobre Malvinas el 3 de septiembre. La paradoja del giro liberal-nacionalista, el factor Trump, la Base de Tierra del Fuego y el análisis geopolítico de Federico Montero.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="wp-block-paragraph">El discurso brindado por el presidente <strong>Javier Milei</strong> el pasado 3 de septiembre marcó un hito en la política exterior argentina respecto a la <strong>cuestión Malvinas</strong>. A través de lo que diversos analistas —entre ellos el especialista <strong>Federico Montero</strong>— identifican como un «giro liberal-nacionalista», el Poder Ejecutivo intentó redefinir la estrategia histórica de soberanía sobre el Atlántico Sur articulando el reclamo colonial con el poderío económico, el alineamiento con <strong>Donald Trump</strong> y Estados Unidos, y un endurecimiento del andamiaje normativo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, este cambio de rumbo genera profundas tensiones geopolíticas y contradicciones internas: desde el abandono explícito del &#8220;enfoque isleño&#8221; hacia la doctrina de la ONU, hasta el uso del marco legal heredado del kirchnerismo y las complejas dinámicas fronterizas con el Chile de José Antonio Kast. Todo esto en el contexto de tensiones crecientes en el marco de lo que el Papa Francisco calificó como Tercera Guerra Mundial en partes.</p>
<p>A continuación, presentamos el desglose analítico detallado sobre el alcance real de los anuncios de <strong>Milei</strong> sobre las <strong>Islas Malvinas</strong> y su impacto en la soberanía argentina.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">1. El giro nacionalista-liberal y la paradoja del poder económico</h2>
<h3 class="wp-block-heading">1.1 Recalculando el discurso libertario</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Milei opera un giro discursivo para alojar un componente “nacionalista” dentro de su narrativa liberal. Parte de una premisa acertada: la soberanía es una variable dependiente del poderío económico, sosteniendo que solo un Estado próspero y financieramente respetable puede forzar una negociación colonial.</p>
<h3 class="wp-block-heading">1.2 La contradicción interna</h3>
<p class="wp-block-paragraph">La debilidad de este enfoque radica en que el programa de ajuste, la recesión y la desregulación económica extrema no están construyendo un entramado industrial o tecnológico propio que actúe como base material de ese poder. El proyecto asume que el alineamiento geopolítico con EE. UU. y la mera atracción de inversiones extranjeras (vía RIGI) generará la densidad económica necesaria para disputarle la soberanía a una potencia global.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">2. Apropiación de la doctrina institucional (ONU) y abandono del &#8220;enfoque isleño&#8221;</h2>
<h3 class="wp-block-heading">2.1 Giro doctrinal en La Libertad Avanza</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El discurso del 3 de septiembre clausura formalmente la postura inicial de La Libertad Avanza, que priorizaba el &#8220;deseo&#8221; o &#8220;autodeterminación&#8221; de los isleños y manifestaba abiertas simpatías por Margaret Thatcher.</p>
<h3 class="wp-block-heading">2.2 Fundamento jurídico histórico</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Se adopta formalmente la doctrina jurídica histórica del Estado argentino, plasmada en la Constitución de 1994 y fundamentada en las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que definen a los malvinenses como una &#8220;población implantada&#8221; sin derecho a la autodeterminación.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">3. Genealogía del &#8220;encarecimiento&#8221; de la ocupación: Las Leyes CFK y la reforma actual</h2>
<p class="wp-block-paragraph">El anuncio de Milei de emitir un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para acelerar inhabilitaciones no inaugura una política nueva, sino que instrumentaliza un andamiaje legal preexistente:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El antecedente CFK (2011 y 2013):</strong> La base es la Ley N° 26.659 (Ley Pino Solanas), sancionada en marzo de 2011 bajo el mandato de Cristina Fernández de Kirchner, que prohibía explotar o prestar servicios logísticos y financieros en la plataforma continental sin autorización. En 2013 (Ley N° 26.915), se incorporaron penas de prisión de hasta 15 años y multas millonarias atadas al valor del barril de petróleo.</li>
<li><strong>La aplicación en 2022:</strong> Durante la gestión de Alberto Fernández, la Secretaría de Energía aplicó esta norma para inhabilitar por 20 años a la empresa israelí <em>Navitas Petroleum</em> (asociada al yacimiento Sea Lion), actor que reaparece en el centro del conflicto.</li>
<li><strong>El uso táctico de Milei:</strong> El gobierno utiliza este marco para dar &#8220;celeridad administrativa&#8221; y propone extender las penas a proveedores mediante la figura de &#8220;juicio en ausencia&#8221;, además de exigir un blindaje normativo para quienes adhieran al RIGI. Cabe destacar que el &#8220;juicio en ausencia&#8221; es clave para la estrategia de Israel en la causa AMIA y funciona como una carta para hostigar a Irán y complacer a EE. UU.</li>
</ul>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">4. La Base Naval Integrada de Tierra del Fuego: Del paraguas chino al norteamericano</h2>
<h3 class="wp-block-heading">4.1 La proyección estratégica</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El relanzamiento del financiamiento para la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego busca materializar el histórico anhelo de proyección logística argentina hacia la Antártida y el Atlántico Sur.</p>
<h3 class="wp-block-heading">4.2 Reorientación geopolítica</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El proyecto original nació con perspectiva de financiamiento nacional, pero estuvo condicionado por los intentos de financiamiento de la República Popular China para el puerto de Río Grande, lo que encendió alarmas de seguridad nacional en Washington.</p>
<h3 class="wp-block-heading">4.3 El &#8220;paraguas&#8221; de Estados Unidos</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Tras las gestiones de la Gral. Laura Richardson y el control del Estado nacional, Milei neutraliza la presencia de Beijing y busca financiar y legitimar la base bajo la alianza con EE. UU., explotando la ventana de oportunidad abierta por las declaraciones de <strong>Donald Trump</strong> sobre la revisión del apoyo automático a la soberanía británica.</p>
<h3 class="wp-block-heading">4.4 El riesgo de la triangulación Washington-Londres</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Las tensiones entre EE. UU. e Inglaterra son reales, aunque es dudoso que supongan una oportunidad para la Argentina. Es más probable que el país sea utilizado como ficha de cambio en la negociación de Trump con el gobierno británico.</p>
<h3 class="wp-block-heading">4.5 Antecedentes históricos</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Estados Unidos fue protagonista de la usurpación de Malvinas en 1831 (cuando barcos norteamericanos cañonearon las islas tras el intento argentino de limitar la pesca ilegal), sentando las condiciones para la ocupación británica de 1833.</p>
<h3 class="wp-block-heading">4.6 Soberanía tutelada</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Aún si se lograra el apoyo de EE. UU., significaría incorporar la presencia tutelada de la principal potencia en un eventual esquema compartido (EE. UU. &#8211; Inglaterra &#8211; Argentina), un modelo muy lejano a la soberanía plena.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">5. El Consejo de Seguridad Nacional y la exclusión de Tierra del Fuego</h2>
<h3 class="wp-block-heading">5.1 Rediseño institucional centralista</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El proyecto propone crear el Consejo de Seguridad Nacional, integrado exclusivamente por carteras centrales (Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía), desplazando en los hechos el espíritu del Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas (Ley N° 27.558), el cual poseía un diseño federal y pluralista con representación del gobierno provincial.</p>
<h3 class="wp-block-heading">5.2 Un Consejo sobre Malvinas sin la provincia de Malvinas</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Al excluir a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur —jurisdicción constitucional y geográfica del archipiélago—, la arquitectura de Milei revela una visión híper-centralista. La toma de decisiones estratégicas queda recluida en la burocracia de Buenos Aires, marginando a los actores locales que sufren directamente el impacto de la ocupación.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">6. El doble juego de Kast: Diplomacia ideológica vs. Realidad austral</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La sintonía ideológica entre Javier Milei y el mandatario chileno <strong>José Antonio Kast</strong> choca con la realidad fáctica y económica en el extremo sur:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El corredor marítimo Punta Arenas-Malvinas:</strong> Mientras se firman declaraciones de hermandad en La Moneda, los poderes locales de Punta Arenas consolidaron un corredor marítimo comercial directo con Puerto Argentino. Esta ruta abarató el costo de vida de los isleños y brinda soporte logístico indirecto al proyecto petrolero <em>Sea Lion</em>, eludiendo restricciones del Mercosur mediante banderas de conveniencia.</li>
<li><strong>Disuasión militar en el Estrecho:</strong> En paralelo, Chile ejecutó los ejercicios militares &#8220;Jaukén&#8221; y &#8220;Karukinka&#8221; con más de 3.000 efectivos, submarinos y cazas en el Estrecho de Magallanes, en una clara demostración de fuerza tras las declaraciones de mandos militares argentinos sobre la soberanía del paso austral.</li>
<li><strong>La pinza geopolítica:</strong> Chile ejecuta un juego pragmático: Kast ratifica tratados de límites tradicionales para forzar a la Argentina a claudicar en sus reclamos sobre el Estrecho, pero no interviene ante el sector privado chileno que debilita la estrategia de encarecimiento de la ocupación planteada por Milei.</li>
</ul>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Conclusión</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, el abordaje de <strong>Javier Milei</strong> sobre la causa <strong>Malvinas</strong> expone los límites de intentar conciliar un discurso de soberanía nacional con un programa de ajuste estructural y absoluta subordinación geopolítica a Estados Unidos. Las expectativas depositadas en un eventual respaldo de <strong>Donald Trump</strong> o en las coincidencias ideológicas con líderes regionales pasan por alto las densas realidades históricas y económicas del Atlántico Sur, donde potencias globales y actores locales defienden pragmáticamente sus propios intereses.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Como señala el análisis de <strong>Federico Montero</strong>, la soberanía no se consolida mediante efectismos administrativos ni concesiones estratégicas en Tierra del Fuego, sino a través de un desarrollo nacional autónomo y una diplomacia federal inclusiva. Frente a una geopolítica global convulsa, la política exterior argentina sobre las Islas Malvinas requiere una visión integral que trascienda la coyuntura electoral y garantice la defensa irrestricta de los recursos e integridad territorial de la Patria.</p>
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/javier-milei-y-las-malvinas-analisis-geopolitico-eeuu-trump-y-el-factor-chile/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
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			</item>
		<item>
		<title>“Tenemos más información que nunca, pero nuestros esquemas para interpretar la geopolítica están quemados” &#124; Federico Montero</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/08/24/tenemos-mas-informacion-que-nunca-pero-nuestros-esquemas-para-interpretarla-estan-quemados-federico-montero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2026 16:24:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
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					<description><![CDATA[La disputa geopolítica global, la relación entre Trump y Milei, las elecciones en Brasil, el papel de América Latina y los desafíos de la guerra cognitiva.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h3 class="wp-block-heading">La disputa geopolítica global, la relación entre Trump y Milei, las elecciones en Brasil, el papel de América Latina y los desafíos de la guerra cognitiva.</h3>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Entrevista a Federico Montero, analista internacional y director del Observatorio del Sur Global, en el programa <em>Triple Frontera, Nuestra América</em></strong> de Sergio Centenaro.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> Federico, ¿cómo estás? Muy buenos días. Sergio Centenaro te saluda en esta inauguración que estamos haciendo con <em>Triple Frontera en Nuestra América</em>.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> ¿Qué tal? Buen día, Sergio. Buen día a toda la audiencia y gracias por comunicarse conmigo. Felicitaciones por la iniciativa, que considero muy positiva en estos tiempos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pensar la Triple Frontera como un espacio de encuentro, como un espacio de construcción, como un espacio de proyección hacia el mundo, quizás va en contra del lugar común en el que se ha instalado: que la Triple Frontera es un lugar de peligro, asociado con un conjunto de connotaciones negativas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Creo que poder reivindicarla desde un proyecto comunicativo, como hacen ustedes, es algo muy valioso en este momento.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> Federico, decíamos que estamos muy interesados en conocer cuál es el prisma con el que estás observando los movimientos geopolíticos, no solamente de la Argentina. Podemos aprovechar, a raíz del programa, como disparador, la zona regional: Paraguay, Brasil. ¿Qué está ocurriendo más allá de toda la pirotecnia que Javier Milei propone en estas peleas que han derivado en expulsiones diplomáticas entre Brasil y la Argentina?</p>
<p class="wp-block-paragraph">Intentemos buscar la profundidad necesaria para entender lo que nos está pasando a los argentinos y a la región en este tiempo político.</p>
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</figure>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Bueno, me parece que, como nunca antes —o quizás con muy pocos antecedentes en la historia de la relación entre Argentina y Brasil, desde la constitución incluso del Estado moderno— estamos en un momento de enorme tensión.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Quitando quizás los episodios bélicos que ocurrieron en los siglos XVII y XVIII, durante el período de conformación del Estado moderno, estamos en un momento de no solamente mayor tensión y mayor pirotecnia, sino donde hay <strong>caminos muy diferentes entre Argentina y Brasil en relación con la política interna, el proyecto de país y también el posicionamiento frente a la dinámica de la política internacional.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Esta diferencia podemos verla plasmada en las figuras de <strong>Milei y Lula</strong>, que hoy aparecen representando cosas totalmente diferentes.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Es una novedad de los últimos años. Invito a pensar a la audiencia y a que pensemos juntos, aprovechando este espacio de reflexión que nos proponés.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En las últimas décadas, si uno piensa la situación de Argentina y Brasil, por ejemplo, desde la recuperación de la democracia, lo que vio fue una cierta <strong>sincronización política en cuanto a los ciclos que vivían estos países.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Por un lado, el Brasil de la recuperación de la democracia con el presidente Sarney y la Argentina con el presidente Alfonsín. Independientemente de las valoraciones que uno haga de esas figuras, fue un momento en el que se compartía la idea de la transición a la democracia, la apuesta en común por las relaciones entre ambos países y los cimientos de lo que fue el Mercosur.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Luego, en la década de los 90, con un giro hacia el neoliberalismo, podemos pensar en dos presidentes como <strong>Carlos Menem y Fernando Henrique Cardoso</strong>, que simbolizaban ese giro hacia el neoliberalismo y hacia un proyecto de integración orientado al libre comercio. Pero siempre sincronizados.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Ahí fue el momento de la institucionalización del Mercosur.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Luego, en los años 2000, con <strong>Néstor Kirchner y Lula da Silva</strong>, aparece el famoso Consenso de Buenos Aires, que se estableció como un contrapunto al famoso Consenso de Washington.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Néstor y después Cristina, y Lula y después Dilma, concebían la integración regional y la relación entre ambos países como <strong>una palanca para el desarrollo nacional</strong>.</p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">En la relación Argentina Brasil vivimos una divergencia que es una verdadera novedad: el factor que lo explica es geopolítico</p>
</blockquote>
<p class="wp-block-paragraph">Ahora lo que tenemos es que esa sincronización que brevemente quise describir —que quizás incluso con diferencias en cada etapa política, pero había una sincronización— se rompió.</p>
<p class="wp-block-paragraph">A partir de que asume Macri, del golpe de Estado contra Dilma Rousseff, de lo que sucede en la Argentina, de la persecución contra Cristina y demás, se rompe esa sincronización.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Brasil recupera un rumbo después de la experiencia de Bolsonaro con Lula da Silva, y la Argentina, con Milei, aparece resueltamente alineada con la política norteamericana de Donald Trump en la región.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Entonces tenemos, por un lado, <strong>una clara ruptura de la sincronía y una divergencia político-estratégica entre ambos países.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Y podemos pensar en el actor que es clave para esa divergencia: <strong>la orientación de la política norteamericana en relación con la Argentina</strong>, que busca posicionar a Milei como una especie de ejemplo de lo que la Casa Blanca quiere para la región y combatir fuertemente a Lula, auspiciando la candidatura de Bolsonaro, en este caso el hijo, porque el padre está impedido de participar producto de haber intentado realizar nada más y nada menos que un golpe de Estado en Brasil.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Brasil: dos proyectos en disputa</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> ¿Se sabe qué resultados están dando las encuestas? ¿Cómo posicionan a Flavio Bolsonaro en esta contienda que tendrá también a Lula como protagonista?</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Bueno, vos sabés que las encuestas son un método para medir la opinión pública que está puesto en discusión producto de las transformaciones en la opinión pública en estos tiempos de redes sociales, individualismo y fragmentación.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Con lo cual, no siempre son un testeo fiable respecto de lo que va a ocurrir. Pero indican una <strong>leve ventaja para Lula</strong> de cara a estas elecciones, que van a tener una primera vuelta en octubre y, en caso de que hubiera una segunda vuelta, en la última semana de octubre.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Expresan una paridad en términos electorales que representa los dos polos que se han constituido en Brasil.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Uno está representado por Lula, que va mucho más allá del Partido de los Trabajadores, del PT y de los movimientos sociales que lo acompañan.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hay que decir que, cuando Lula volvió al gobierno, volvió de la mano de <strong>una alianza mucho más amplia</strong>, que incluye sectores de centroderecha y sectores liberales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Una alianza cuyo eje no es el posicionamiento político-ideológico en el espectro izquierda-derecha, sino <strong>la defensa de la democracia</strong> después del golpe de Estado contra Dilma Rousseff, la destitución inconstitucional que sufrió esta presidenta, el encarcelamiento de Lula y el gobierno autoritario de Bolsonaro.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Eso hizo que ciertos sectores de la centroderecha brasileña y del liberalismo brasileño, incluso ciertos sectores de los poderes fácticos de Brasil, como la Justicia, y algunos intereses de los grandes industriales, decidieran conformar en torno a la figura de Lula un bloque mucho más amplio.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En torno a la figura de Bolsonaro también se conformó un bloque que, como te decía, estuvo inicialmente alineado con la presidencia de Jair Bolsonaro, el padre del actual candidato.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Es un bloque que nuclea <strong>los intereses del agronegocio en Brasil, el poder evangélico, sectores de la ruralidad y también sectores populares</strong>, hay que decirlo, que se sienten representados por esa candidatura.</p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Esos dos bloques disputan el horizonte estratégico en Brasil y, en gran medida, van a definir en octubre no solamente quién va a ser el presidente, sino <strong>si esta experiencia que está protagonizando Lula de tratar de constituir, en el marco de esta ofensiva norteamericana sobre la región, una experiencia de autonomía se va a sostener.</strong> O si va a volver el gobierno Bolsonaro, en este caso con el hijo como presidente, para volver a alinear a Argentina y Brasil bajo el ala de la política de la Casa Blanca para Sudamérica.</p>
</blockquote>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Paraguay y la hegemonía del Partido Colorado</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> Analizando estos tres países —Paraguay, Brasil y Argentina—, Argentina está en retroceso. Brasil ahora está avanzando de la mano de Lula, cuidando la generación de empleo, integrándose en la región y buscando también ampliar derechos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero mi interrogante es Paraguay. Me parece que Paraguay se mantiene siempre en una línea, más o menos, gobierne quien gobierne, salvo Fernando Lugo y el Frente Guasú. Ahí uno podía tener la expectativa de un Paraguay distinto. Pero, si no, con el Partido Colorado o alguna otra sorpresa, es como que mantiene una misma senda.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Sí, efectivamente. Para incorporar a Paraguay al análisis, ya que estamos en una propuesta de la Triple Frontera y desde donde estás emitiendo —que está puesto en el corazón del Mercosur— tendrás también mucha audiencia paraguaya.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sin querer nosotros decir qué ocurre en el país, sino desde nuestra humilde mirada y aportando niveles de análisis, podemos coincidir en gran medida con lo que vos acabás de mencionar.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En paralelo con lo que hemos visto en la conformación de las últimas décadas, <strong>la política paraguaya es una consolidación de la hegemonía del Partido Colorado</strong>, que en su momento había entrado en crisis producto del desgaste del régimen político que encarnaba este partido.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Luego aparece el surgimiento, al interior del otro partido tradicional de Paraguay, el Partido Liberal, de un conjunto de figuras que intentaban expresar una alternativa frente a ese descontento hacia finales de la década de los 90 y comienzos de los 2000.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y aparece Lugo, que hay que entenderlo en su complejidad y singularidad.</p>
<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de lo que representa, por ejemplo, una figura como Lula o incluso, en Uruguay, una figura como Tabaré Vázquez o Mujica del Frente Amplio, Lugo no era la expresión de una construcción política partidaria de décadas, de construcción de representación política subnacional que fue ganando primero algunas alcaldías, algunas intendencias, después algunas gobernaciones.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Lugo era un obispo que vino a cumplir la función de representación de un conjunto de sectores populares, campesinos y urbanos subordinados en Paraguay que no se sentían representados por la política tradicional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero tampoco participaban de una experiencia de construcción estratégica de poder político, como lo pueden representar la experiencia del PT en Brasil y del Frente Amplio uruguayo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Era la expresión, viniendo de ser un obispo, <strong>de un malestar político que no llegó al gobierno a través de una alianza con un sector del Partido Liberal</strong>, pero que luego, en el ejercicio del gobierno, no pudo terminar de plasmar un espacio con capacidad para resistir los embates del poder real.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Después de eso hubo una reconstitución de la hegemonía del Partido Colorado, primero con una figura como Horacio Cartes, asociada al mundo empresarial y muy alineada con los Estados Unidos en su momento.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hubo idas y vueltas, porque después Estados Unidos lo había considerado una figura corrupta, por lo cual lo persiguieron judicialmente. Luego eso se revirtió y permitió que el sector del cartismo dentro del Partido Colorado pudiera recomponer parcialmente el poder.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Claramente, existe <strong>una hegemonía consolidada en términos del alineamiento con la geopolítica norteamericana</strong>, con los grandes intereses sojeros y con un modelo donde se desarrollan ciertos aspectos muy acotados en relación con la producción industrial, con estabilidad política y también con una cierta estabilidad económica.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero es una estabilidad económica que le interesa a los poderes económicos: <strong>que no haya grandes cambios que permitan alterar esa hegemonía.</strong></p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">La paradoja de la información: más datos, menos interpretación</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> Quiero ir a una pregunta que tiene que ver con la naturalización de muchos hechos que me parecen brutales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Arrancamos el año nuevo y, dos días después, el secuestro de Nicolás Maduro. Pero sin olvidarnos del intento de magnicidio de Cristina Fernández, su prisión y proscripción; el intento de asesinato de Evo Morales y también su proscripción, cerrándole los caminos para que pueda participar libremente de las elecciones.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Estamos en un mundo donde, por el tratamiento que le dan los grandes medios, todo parece naturalizarse. O Estados Unidos dice: “Estoy negociando, armo un consejo de paz” y acto seguido ataca Irán.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Es como que el mundo está un poco loco o que la capacidad de reacción no está a la altura de las circunstancias de las sociedades y de los pueblos. ¿Cómo analizás eso, Federico?</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Bueno, creo que nadie tiene una respuesta completa y acertada respecto de este mundo en transición, de lo que algunos llaman el desorden mundial, más que el nuevo orden mundial.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Es tan complejo y tan vertiginoso por momentos lo que ocurre, y es tan grande el acceso a la información, que pareciera que uno, desde la palma de la mano y con el celular, pudiera reunir información en tiempo real para interpretar cualquier situación.</p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Pero el problema, el engaño que produce esta nueva tecnología, es que quizás <strong>la humanidad hoy cuenta con más información que nunca antes respecto de lo que ocurre en el mundo, pero los esquemas de interpretación de esa información están quemados.</strong></p>
</blockquote>
<p class="wp-block-paragraph">Se nos quemaron un poco los papeles respecto de cómo interpretar el mundo en el que vivimos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Entonces asistimos a esta paradoja de la vida moderna: desde el celular podemos saber la última noticia sobre cuántos drones fueron destruidos en el último ataque que hizo Ucrania a Rusia en el marco del conflicto que sostienen desde 2022.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero lo que no podemos resolver desde ese celular es <strong>una matriz interpretativa que nos permita no solamente entender lo que ocurre, sino orientar nuestra acción política en relación con cómo cambiar nuestra situación en ese mundo tan complejo.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Y me parece que esa es una de las paradojas que atraviesan nuestro mundo: <strong>la ilusión de proximidad que nos da la tecnología y la enorme dificultad para entender esa información que tenemos y luego actuar.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">No solamente actuar individualmente, sino actuar colectivamente para transformarlo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Creo que esa distancia entre la proximidad ilusoria que tenemos desde la tecnología y la capacidad de interpretar y transformar esa realidad es una de las características de esta época.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Donald Trump y el poder permanente de Estados Unidos</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> En relación con los Estados Unidos, está claro que, de la mano sobre todo de este segundo gobierno de Donald Trump —pero ya lo habíamos visto en el primer Trump, en 2016—, aparece una novedad en la política norteamericana.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Muy entre comillas, porque Trump rompe con el establishment del Partido Republicano, que tenía una especie de consenso junto con el Partido Demócrata respecto de algunos grandes lineamientos de lo que tenía que ocurrir en la economía y en la política norteamericana, tanto interna como externa.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Trump representa, o intenta representar, a un conjunto de sectores descontentos con las transformaciones económicas, sociales y culturales que habían acontecido en Estados Unidos de la mano de la consolidación del proyecto de expansión global norteamericano.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sectores industriales, sectores populares que habían visto perder sus derechos y sus expectativas, un sector del poder económico y un sector del nacionalismo norteamericano tenían una expectativa en Trump.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero lo que estamos viendo en los últimos meses es que, si algo tenía de novedoso el liderazgo de Trump, ya fue completamente —o casi completamente— absorbido por la dinámica del poder permanente del sistema en Estados Unidos.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Y lo que le quedan son los gestos: las payasadas que uno puede ver en los medios y demás.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Incluso los sectores nacionalistas al interior de la coalición que sostiene a Trump, como el movimiento MAGA —<em>Make America Great Again</em>, “hacer grande a América nuevamente”—, están muy en desacuerdo con la política que está llevando Estados Unidos, sobre todo a nivel internacional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">O sea que <strong>el propio Trump fue engullido, en su supuesta novedad, por este poder permanente dentro de Estados Unidos.</strong></p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Estados Unidos y América Latina: una disputa histórica</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> A mí me parece que nosotros tenemos que entender el rol que ocupa Estados Unidos hoy, ya no pensándolo desde Estados Unidos, sino desde el otro proyecto que también siempre existió en nuestro país y en América Latina.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Porque existe un gobierno como el de Donald Trump que funciona como <strong>la palanca que necesitan los poderes económicos concentrados en nuestros países para utilizarlo para derrotar a los proyectos populares</strong>.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hace pocos días tuvimos un aniversario de las Invasiones Inglesas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hay que recordar que el poder económico de Buenos Aires había aceptado el gobierno que había dispuesto la invasión inglesa. Aquí se constituyó un gobierno inglés que duró algunas semanas y había designado funcionarios.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El poder económico asociado al puerto y al libre comercio quería la independencia, pero no por un proyecto autónomo, sino para poder negociar y comerciar en mejores términos con la potencia ascendente que era Inglaterra.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Reconocieron ese gobierno y <strong>fueron los sectores populares los que empujaron al ejército de Liniers para la recuperación del gobierno y la expulsión de los ingleses.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Entonces, siempre la potencia extranjera funciona como un ariete, como una palanca para ese proyecto político.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Creo que en el caso de Milei eso es muy claro, porque el gobierno de Milei representa el cuarto intento de destruir completamente toda estructura y todo recuerdo de lo que fue el Estado y el gobierno peronista.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El primer intento fue la dictadura de 1976. El segundo intento fue la larga década neoliberal en la Argentina. El tercero fue el gobierno de Mauricio Macri.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y creo que Milei cree que, de la mano del gobierno de Donald Trump, se le presenta la oportunidad para terminar de desterrar las estructuras políticas y económicas y <strong>la experiencia, en los corazones de las mayorías, de que la realidad puede ser diferente.</strong></p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Milei y Trump: una alianza de intereses</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Sergio Centenaro:</strong> Últimamente estoy tratando de ubicar en el cajón exacto el concepto de guerra cognitiva. Me genera muchas preguntas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pensaba como ejemplo en la unidad que hay en la imagen de Donald Trump con Javier Milei, como si fueran una unidad y uno pensara al otro como muy cercanos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, las políticas de Donald Trump —aunque a mí no me guste que esté invadiendo países y secuestrando presidentes— están aplicando una suerte de medidas proteccionistas para cuidar el empleo en los Estados Unidos, que es muy distinto a lo que está haciendo Javier Milei.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y ahí entra la guerra cognitiva.</p>
<p class="wp-block-paragraph">¿El votante de Javier Milei todavía no comprendió y, si lo comprende, hace una suerte de negación de que en realidad Javier Milei hace lo contrario de Donald Trump y es, en realidad, un sirviente, un perrito faldero de Donald Trump?</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Me parece que quedás en la tecla para entender un poco las claves de la política internacional, que <strong>no se mueven necesariamente por una afinidad ideológica, sino por una conveniencia de intereses.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">En este caso, claramente, lo que une a Javier Milei y Donald Trump <strong>no es la orientación de su política económica, sino el alineamiento con los intereses de Estados Unidos.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Hay que entenderlo como una alianza que le conviene a Estados Unidos para constituir un bloque alineado con su política exterior y que le conviene a Javier Milei, por lo que mencionábamos antes, para desarrollar y llevar adelante un proyecto en la Argentina.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Es un proyecto histórico, por lo menos de un sector del poder económico de la Argentina, de un sector de la intelectualidad liberal y demás.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Entonces me parece que ahí hay <strong>una confluencia de intereses donde lo que determina esa confluencia no es la orientación de las políticas económicas, sino la consecución de ciertos objetivos en un caso y en el otro.</strong></p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">La guerra cognitiva y la necesidad de ampliar el mapa</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Yo creo que nosotros, al operar dentro de la política argentina, tenemos que enfocarnos en por qué hay un sector del poder económico, un sector de la intelectualidad y un sector de la clase media que entienden que lo natural es que la Argentina no tenga industria, que esté subordinada al poder de una potencia extranjera y que no pueda constituir un proyecto nacional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y creo que eso es una de las claves de esta etapa.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Porque si uno mira en el mundo, si uno mira lo que hay más allá de Estados Unidos, tampoco tenemos que creer que <strong>el mundo empieza y termina en Donald Trump.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Esa es una de las otras trampas de esta guerra cognitiva que vos planteabas: <strong>hacernos ver un mundo mucho más pequeño de lo que realmente ocurre.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Porque en el mundo existe China, que es un poder económico que está disputando la hegemonía y que claramente ofrece un modelo político, social y cultural divergente del que propone Estados Unidos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">No es nuestro modelo y claramente nosotros no tenemos que ir a buscar ahí la receta de lo que tenemos que hacer.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero sí podemos aprender que <strong>se puede posicionar en el mundo de una manera diferente.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">También existe Brasil, existe Rusia, existe India, existe Sudáfrica. Un conjunto de países que hoy están agrupados quizás en lo que se llama BRICS.</p>
<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Nosotros, desde la tradición nacional y popular, podemos entenderlo desde el concepto de <strong>Tercera Posición</strong>, desde el concepto de los países no alineados, desde aquellos países del Tercer Mundo que se posicionaban de manera autónoma frente a las grandes potencias que configuraban el poder económico y político internacional.</p>
</blockquote>
<p class="wp-block-paragraph">Y buscar ahí las respuestas para la situación que se nos plantea ahora y para esta guerra cognitiva.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Tercera Posición: recuperar una tradición para pensar el presente</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Las respuestas para esta guerra cognitiva están en los modos en que el pueblo y los sectores populares pensaron estos problemas antes.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Si bien estos problemas no son idénticos a los que se atravesaron en los años 2000, en los años 70 o en los años 50, podemos reconocer aspectos parecidos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Tenemos que buscar en las respuestas que en su momento le dio Perón al problema de cómo se tenía que parar la Argentina en un escenario donde terminaba la Segunda Guerra Mundial y él creía que se venía una tercera guerra mundial.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Desde ahí, la centralidad que tenía la industria, el interés nacional y la integración regional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y también podemos pensar cómo Perón volvió a la Argentina después de 18 años de proscripción, en un mundo nuevo, sumando nuevos temas y adelantando problemas que luego se presentaron.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En los años 70 ya hablaba del problema ambiental y se refería al universalismo, que podemos entender como esta tendencia a la interdependencia de todos los países del mundo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y él decía: <strong>“Ese universalismo se lo pueden apropiar los grandes intereses económicos o lo pueden hacer los pueblos”.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">De ahí viene el origen de la famosa frase <strong>“unidos o dominados”</strong>, porque el año 2000 nos iba a encontrar unidos o dominados. Lo pensaba en esa proyección internacional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo podemos decir de lo que formularon Néstor y Cristina en una política de la década ganada, donde se pudo demostrar otra manera de pensar la Argentina y su inserción internacional.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">“No nos dejemos achicar la cabeza”</h2>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Federico Montero:</strong> Creo que en este momento el desafío frente a esa guerra cognitiva es, primero, <strong>no dejarnos achicar la cabeza, no achicarnos el mapa y pensar que el mundo empieza y termina por el último tuit de Donald Trump.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">No es así.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Hay otras experiencias en el mundo. Hay otras formas de pensarlo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Y segundo, nosotros mismos tenemos que buscar esas respuestas, las claves para esas respuestas, en los modos en que nuestra propia tradición supo encontrar respuestas frente a otras coyunturas similares.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Creo que ahí está un poco la clave ante esta guerra cognitiva.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto que además nosotros deberíamos aprender a ser más eficaces en las redes sociales, en las nuevas tecnologías y demás.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero eso es un problema de carácter técnico.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>El problema conceptual que hay que resolver antes es cómo, para qué, con quiénes y para dónde apuntamos en esta coyuntura tan difícil.</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Y me parece que ahí es donde hay que mirar en nuestra historia y ser creativos, a partir de esa rica tradición de pensamiento y de acción que tienen nuestros pueblos.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p class="wp-block-paragraph">
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/tenemos-mas-informacion-que-nunca-pero-nuestros-esquemas-para-interpretarla-estan-quemados-federico-montero/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Segunda vuelta Perú 2026: crisis de régimen, fractura territorial y disputa por el futuro político de América Latina</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/06/06/segunda-vuelta-peru-2026-crisis-de-regimen-fractura-territorial-y-disputa-por-el-futuro-politico-de-america-latina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 01:53:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Federico Montero Este domingo 7 de junio, Perú elegirá presidente en una segunda vuelta que enfrenta a Keiko Fujimori, heredera política del fujimorismo, y a Roberto Sánchez, dirigente nacional-popular identificado con los sectores que protagonizaron la irrupción política de las periferias peruanas durante el ciclo abierto por Pedro Castillo. Sin embargo, lo que está…]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h4 class="wp-block-heading">Por Federico Montero</h4>
<p class="wp-block-paragraph">Este domingo 7 de junio, Perú elegirá presidente en una segunda vuelta que enfrenta a Keiko Fujimori, heredera política del fujimorismo, y a Roberto Sánchez, dirigente nacional-popular identificado con los sectores que protagonizaron la irrupción política de las periferias peruanas durante el ciclo abierto por Pedro Castillo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, lo que está en juego excede largamente una competencia entre candidatos. La elección constituye un nuevo capítulo de una crisis política e institucional que atraviesa al país desde hace más de una década y que ha convertido a Perú en uno de los casos más paradigmáticos de inestabilidad política de América Latina.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El país llega a esta instancia después de haber tenido nueve presidentes en diez años, sucesivas interrumpciones institucionales, conflictos entre poderes del Estado, movilizaciones sociales masivas y una creciente pérdida de legitimidad del sistema político. La destitución y posterior encarcelamiento de Pedro Castillo en 2022, seguida por una fuerte represión de las protestas que exigían elecciones anticipadas, dejó una herida abierta que aún estructura buena parte del escenario político actual.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las encuestas muestran una competencia extremadamente ajustada. Keiko Fujimori aparece con una leve ventaja en la mayoría de los sondeos, aunque dentro de márgenes que no permiten descartar ningún resultado. Más aún, la experiencia peruana reciente ha demostrado las dificultades que enfrentan las consultoras para captar adecuadamente el comportamiento electoral de un país profundamente fragmentado desde el punto de vista territorial y social. Pesa sobre ella el fantasma de su padre, que fue suficiente, en las últimas elecciones, para que los candidatos que la enfretnaron en segunda vuelta, pudieran convocar al voto anti fujimorista. </p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero más allá del duelo entre cilvajes &#8211; anti fujimorismo vs anti castillismo -, y más que una clásica disputa entre izquierda y derecha, Perú expresa una fractura histórica entre Lima y las regiones del interior andino. Entre una costa integrada a los circuitos económicos globales y un interior que continúa reclamando reconocimiento político, acceso a derechos y participación en la distribución de la riqueza generada por el crecimiento económico.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Keiko Fujimori concentra sus principales apoyos en Lima, la costa y los sectores urbanos conservadores. Además, logró reunir detrás de su candidatura a buena parte de las fuerzas de derecha que quedaron fuera de la segunda vuelta. Roberto Sánchez, por su parte, encuentra sus fortalezas en el sur andino, las zonas rurales y aquellos sectores populares que se identificaron con la experiencia política representada por Pedro Castillo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Esta división territorial refleja un conflicto más profundo sobre la naturaleza del Estado peruano y sobre quiénes son los sujetos legítimos de la representación política. La persistencia de esa fractura explica, en gran medida, por qué la estabilidad institucional continúa siendo una asignatura pendiente para el país.</p>
<h2 class="wp-block-heading">La aparente paradoja peruana: estabilidad económica e inestabilidad política</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Durante las últimas tres décadas, Perú fue presentado como uno de los casos más exitosos del consenso neoliberal en América Latina.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Entre 2000 y 2019 la economía peruana creció a una tasa promedio cercana al 4,8% anual, una de las más altas de la región. La inflación se mantuvo sistemáticamente entre las más bajas de América Latina, la deuda pública permaneció por debajo del promedio regional y el país acumuló importantes reservas internacionales. Incluso durante los años posteriores a la pandemia, Perú mantuvo indicadores macroeconómicos que organismos internacionales y mercados financieros continuaron señalando como ejemplos de prudencia fiscal.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, detrás de esa estabilidad coexistieron profundas desigualdades territoriales y sociales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Mientras Lima concentra cerca de un tercio de la población nacional y más del 45% del producto bruto interno del país, vastas regiones andinas y amazónicas continúan exhibiendo indicadores de pobreza, informalidad y acceso desigual a servicios básicos significativamente superiores al promedio nacional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La informalidad laboral afecta a más del 70% de la población económicamente activa. En varias regiones rurales la pobreza duplica los niveles observados en la capital. Las brechas de infraestructura, conectividad, salud y educación siguen reproduciendo una estructura territorial profundamente desigual.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La paradoja peruana consiste precisamente en que uno de los modelos económicos más elogiados por los organismos financieros internacionales coexistió con uno de los sistemas políticos más inestables del continente, y con una realidad sociopolítica de enorme desigualdad.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Por eso, la elección del próximo domingo también puede leerse como una disputa sobre los límites de ese modelo y sobre la posibilidad —o no— de construir una nueva legitimidad política capaz de integrar a los sectores históricamente excluidos del poder.</p>
<h2 class="wp-block-heading">El debate: los fantasmas del pasado y el silencio sobre el modelo</h2>
<p class="wp-block-paragraph">El debate presidencial realizado en los días previos a la elección volvió a poner de manifiesto otro rasgo característico del escenario peruano: la dificultad para discutir los problemas estructurales del país más allá de las identidades políticas enfrentadas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Gran parte de la confrontación giró alrededor de las figuras de Alberto Fujimori y Pedro Castillo. Sánchez intentó asociar a Keiko Fujimori con el legado autoritario del fujimorismo, mientras que la candidata conservadora buscó vincular a su adversario con la experiencia fallida del gobierno de Castillo.</p>
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<iframe loading="lazy" title="FEDERICO MONTERO | PERÚ: EL DOMINGO SE DEFINE LA SEGUNDA VUELTA ENTRE FUJIMORI Y SÁNCHEZ | CDD" width="1170" height="658" src="https://www.youtube.com/embed/JljW_5s-7IQ?start=382&amp;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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</figure>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, uno de los momentos más significativos del debate ocurrió cuando Sánchez cuestionó directamente el modelo económico peruano, al que definió como una estructura dominada por monopolios, oligopolios y una profunda concentración de la riqueza.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La intervención resultó relevante porque puso sobre la mesa una cuestión que suele permanecer ausente del centro de la discusión pública. Mientras las campañas electorales se organizan alrededor de la seguridad, la corrupción o los liderazgos políticos, el modelo económico instaurado durante las últimas décadas permanece relativamente fuera de discusión.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Dos salidas posibles para la crisis del régimen político</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La cuestión de fondo no es solamente quién ocupará la presidencia sino qué tipo de reconfiguración política emergerá de una crisis que lleva más de una década abierta.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Desde esta perspectiva, la elección enfrenta dos caminos diferentes para el procesamiento de la crisis del régimen político peruano.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Un triunfo de Keiko Fujimori podría abrir paso a una restauración conservadora capaz de reconstruir cierto orden político e institucional sobre las bases del modelo económico vigente. No se trataría necesariamente de una resolución de las tensiones sociales y territoriales que atraviesan al país, sino de una estabilización sustentada en el fortalecimiento de la autoridad estatal, la consolidación de las élites económicas tradicionales y la neutralización de las demandas populares que irrumpieron con fuerza en los últimos años.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, una búsqueda de estabilidad política mediante una creciente concentración de poder, con el riesgo de consolidar formas de gobernabilidad cada vez más restrictivas desde el punto de vista democrático.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La alternativa representada por Roberto Sánchez expresa, en cambio, la persistencia de aquel bloque popular y territorial que encontró en Pedro Castillo una primera expresión política. Sin embargo, una eventual victoria de Sánchez no resolvería automáticamente los problemas de gobernabilidad que caracterizan al sistema político peruano.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Por el contrario, lo colocaría frente a un dilema estratégico: construir la capacidad política necesaria para movilizar a la sociedad, ampliar su base de sustentación y avanzar en reformas que modifiquen las estructuras de poder existentes, o quedar atrapado en la misma dinámica de bloqueo institucional que terminó erosionando la experiencia de Castillo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La diferencia central es que mientras Keiko podría estabilizar el régimen político sin modificar sustancialmente sus fundamentos económicos y sociales, Sánchez necesitaría alterar la correlación de fuerzas existente para evitar que la inestabilidad continúe reproduciéndose.</p>
<h2 class="wp-block-heading">La dimensión regional y geopolítica</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La elección peruana también debe ser observada en clave regional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Perú ocupa un lugar estratégico en la actual disputa geopolítica entre Estados Unidos y China. La creciente presencia de inversiones chinas en minería, infraestructura y logística, así como el desarrollo del puerto de Chancay como nodo fundamental del comercio transpacífico sudamericano, han convertido al país en un territorio de creciente importancia para las principales potencias globales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto, el resultado electoral tendrá consecuencias que trascienden las fronteras nacionales. La orientación del próximo gobierno influirá sobre los equilibrios políticos sudamericanos en un momento en que la región atraviesa una nueva fase de reconfiguración.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones peruanas se suman a otros procesos electorales en marcha en América Latina y contribuirán a definir si la región profundiza el desplazamiento hacia posiciones conservadoras observado en los últimos años o si emergen nuevas expresiones capaces de disputar esa tendencia.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Más que una simple alternancia presidencial, Perú enfrenta una decisión sobre el modo en que procesará una crisis de representación que lleva más de una década abierta. La verdadera incógnita del 7 de junio no es únicamente quién ganará la elección, sino qué capacidad tendrá el vencedor para construir una salida duradera a una crisis estructural que hasta ahora ningún gobierno ha logrado resolver.</p>
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/segunda-vuelta-peru-2026-crisis-de-regimen-fractura-territorial-y-disputa-por-el-futuro-politico-de-america-latina/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Colombia ante una elección decisiva. Entre la consolidación del bloque popular y la restauración conservadora</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/06/03/colombia-ante-una-eleccion-decisiva-entre-la-consolidacion-del-bloque-popular-y-la-restauracion-conservadora/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Jun 2026 18:31:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://federicomontero.com.ar/?p=723</guid>

					<description><![CDATA[La importancia del proceso colombiano excede largamente sus fronteras nacionales.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por Federico Montero*. Es politólogo y profesor de Política Latinoamericana de la Universidad de Buenos Aires. Actualmente es director del Observatorio del Sur Global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el trasfondo de unas negociaciones interminables entre Irán y Estados Unidos, de la visita de Vladimir Putin a China inmediatamente después del viaje de Donald Trump, y de un mapa geopolítico que se redefine semana a semana, América Latina enfrenta el próximo domingo una de las elecciones más relevantes del año: las presidenciales en Colombia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia del proceso colombiano excede largamente sus fronteras nacionales. Lo que estará en juego es si el ciclo político abierto por Gustavo Petro en 2022 logra prolongarse o si asistiremos a una restauración de la histórica hegemonía conservadora colombiana —una hegemonía que, conviene recordarlo, fue una de las más duraderas y estables del continente—.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><a href="https://contraeditorial.com/colombia-vota-por-la-consolidacion-del-bloque-popular-y-o-la-restauracion-conservadora/" target="_blank" rel="noopener">Acceso a la nota completa</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">*Publicada originalmente en Contraeditorial</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Trump, Xi Jinping y la disputa por el equilibrio mundial</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/05/15/trump-xi-jinping-y-la-disputa-por-el-equilibrio-mundial/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 15 May 2026 16:05:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
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					<description><![CDATA[Por Federico Montero* Artículo publicado en Contraeditorial La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en China dejó una escena cargada de simbolismo, mensajes estratégicos y definiciones políticas que exceden ampliamente el protocolo diplomático. Las imágenes del recibimiento en el llamado Palacio del Cielo impactaron por su dimensión ceremonial: cientos de niños con banderas, desfiles y una puesta en escena cuidadosamente diseñada para transmitir una idea central. China quiso presentarse como una civilización milenaria capaz de ofrecer estabilidad en medio de un sistema internacional cada vez más inestable.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="wp-block-paragraph">Por <a href="https://contraeditorial.com/author/federico-montero/" target="_blank" rel="noopener">Federico Montero</a>* <strong>Artículo publicado en Contraeditorial</strong></p>
<h2 class="wp-block-heading">La ceremonia como mensaje político</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping en China dejó una escena cargada de simbolismo, mensajes estratégicos y definiciones políticas que exceden ampliamente el protocolo diplomático. Las imágenes del recibimiento en el llamado Palacio del Cielo impactaron por su dimensión ceremonial: cientos de niños con banderas, desfiles y una puesta en escena cuidadosamente diseñada para transmitir una idea central. China quiso presentarse como una civilización milenaria capaz de ofrecer estabilidad en medio de un sistema internacional cada vez más inestable.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El escenario elegido no fue casual. El Palacio del Cielo remite a la tradición histórica en la que los emperadores chinos recibían a las delegaciones extranjeras que acudían al Imperio. Allí, Xi Jinping buscó construir una combinación muy precisa entre hospitalidad y asimetría. Hospitalidad en el gesto diplomático hacia Trump; asimetría en la exhibición del peso histórico, cultural y estratégico de China como potencia civilizatoria.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Una tregua táctica en la guerra económica</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Detrás del ceremonial, lo que apareció fue el intento de estabilizar una relación que venía atravesada por fuertes tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas. En ese sentido, la reunión puede leerse como una tregua táctica dentro de la disputa estructural entre China y Estados Unidos, la relación de interdependencia que hoy sostiene buena parte del orden económico y geopolítico mundial.</p>
<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://contraeditorial.com/wp-content/uploads/2026/05/CmxmphS000007_20260515_CBPFN0A001-1024x578.jpg" alt="" class="wp-image-41100"/></figure>
<p class="wp-block-paragraph">La cuestión comercial ocupó un lugar importante. Trump había profundizado el año pasado la guerra arancelaria contra China mediante aumentos agresivos de tarifas que luego quedaron parcialmente frenados por la propia justicia estadounidense. Ahora, ambas potencias parecen haber buscado un mecanismo de administración del conflicto.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Entre los temas discutidos apareció nuevamente la soja norteamericana, clave para la economía estadounidense. En el pico de la tensión comercial, China había insinuado profundizar la diversificación de proveedores, incluyendo a Brasil y Argentina. También se abordó la cuestión energética —atravesada indirectamente por la crisis en Medio Oriente— y la posibilidad de ampliar las compras chinas de energía estadounidense. Hubo además conversaciones sobre productos agroindustriales y sobre la industria aeronáutica, particularmente en torno a Boeing.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Taiwán: la línea roja de Beijing</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, los puntos más delicados de la cumbre fueron claramente Taiwán e Irán.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Respecto de Taiwán, Xi Jinping volvió a marcar una línea roja. China considera a la isla parte inseparable de su territorio desde la revolución del siglo XX, cuando el sector nacionalista se replegó allí tras el triunfo comunista. Desde el final del gobierno de Joe Biden y, con más intensidad aún, durante el segundo mandato de Trump, la cuestión se transformó en uno de los principales focos de tensión estratégica.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La posición estadounidense sigue siendo ambivalente: sostiene formalmente la política de “una sola China”, pero al mismo tiempo fortalece vínculos militares y políticos con Taiwán. Xi fue explícito al advertir que cualquier avance hacia una independencia plena de la isla podría generar conflictos e incluso choques directos. Fue, en términos diplomáticos, una amenaza clara.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Irán y el equilibrio en Medio Oriente</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En relación con Irán, Estados Unidos esperaba que China ejerciera mayor presión sobre Teherán. Hubo coincidencia en señalar que Irán no debía desarrollar armas nucleares, aunque el propio gobierno iraní nunca proclamó oficialmente ese objetivo como política estratégica. Por eso, más que una definición operativa inmediata, la declaración parece responder a los equilibrios políticos de Trump con Israel y con sus alianzas regionales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">También hubo coincidencias respecto a la necesidad de mantener abierto el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el comercio energético global. El problema es que esa estabilidad depende de negociaciones mucho más amplias, donde también intervienen Rusia e Irán.</p>
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="645" src="https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354-1024x645.png" alt="" class="wp-image-12253" srcset="https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354-1024x645.png 1024w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354-300x189.png 300w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354-768x484.png 768w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354-860x542.png 860w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133354.png 1312w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
<p class="wp-block-paragraph">En definitiva, la dimensión política de la reunión dejó una imagen de negociación permanente, de administración táctica del conflicto dentro de un sistema internacional en transición.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Dos concepciones del orden mundial</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Pero quizás uno de los aspectos más interesantes fue una diferencia conceptual que apareció en el lenguaje utilizado por ambos países. Desde la administración Biden, Estados Unidos habla de “competencia estratégica” con China. Xi Jinping, en cambio, habló de una “estabilidad estratégica productiva”.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La diferencia no es semántica: expresa dos maneras distintas de concebir el vínculo entre las grandes potencias y el modo en que debe organizarse el orden internacional.</p>
<h2 class="wp-block-heading">La diplomacia de las Big Tech</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Otro dato central de la cumbre fue la presencia masiva de las grandes corporaciones tecnológicas estadounidenses. Junto a funcionarios de política exterior y defensa viajaron los principales referentes de las Big Tech, en una verdadera diplomacia corporativa tecnológica.</p>
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="537" src="https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-1024x537.png" alt="" class="wp-image-12252" srcset="https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-1024x537.png 1024w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-300x157.png 300w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-768x403.png 768w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-1536x805.png 1536w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-860x451.png 860w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201-1320x692.png 1320w, https://federicomontero.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-18-133201.png 1989w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>
<p class="wp-block-paragraph">Estuvieron presentes Elon Musk, directivos de NVIDIA, ejecutivos de Apple y representantes de buena parte de las empresas que dominan la economía digital global.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La razón es evidente: la producción tecnológica estadounidense depende profundamente de China. Allí se concentra una escala de producción, infraestructura y capacidad de formación de ingenieros que resulta prácticamente imposible de replicar en el corto plazo.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Un CEO de Apple lo explicó alguna vez con crudeza cuando Trump le preguntó por qué no trasladaba toda la producción a Estados Unidos. Dijo que si tuviera que reunir en Estados Unidos la cantidad de ingenieros especializados que necesita para producir, podría juntarlos apenas en una pequeña cancha de básquet; en cambio, en China podría llenar tres estadios de fútbol.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Ese dato refleja algo más profundo: el enorme proceso de transferencia tecnológica hacia China terminó construyendo una interdependencia que hoy parece irreversible. Lo que las potencias discuten ya no es si romperán esa relación, sino cómo administrarla.</p>
<h2 class="wp-block-heading">Chips, finanzas y poder global</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En ese marco, uno de los temas centrales fue el acceso chino a determinados microchips estratégicos, especialmente aquellos vinculados con inteligencia artificial y computación avanzada. Allí aparece el papel de NVIDIA y las negociaciones sobre qué tipo de chips podrán venderse, en qué cantidades y bajo qué condiciones.</p>
<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://contraeditorial.com/wp-content/uploads/2026/05/Captura-de-pantalla-2026-05-15-a-las-11.17.39-a.-m-1024x710.png" alt="" class="wp-image-41115"/></figure>
<p class="wp-block-paragraph">La dimensión financiera también estuvo presente. Fondos como BlackRock participaron de las conversaciones vinculadas al financiamiento de este enorme entramado tecnológico entre ambas potencias. No se trata solamente de comercio: se trata del núcleo mismo de la reorganización del capitalismo global.</p>
<h2 class="wp-block-heading">China como centro del nuevo equilibrio mundial</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En síntesis, la reunión entre Trump y Xi Jinping funcionó como un mecanismo de ajuste dentro del actual proceso de transición hegemónica mundial. China buscó mostrarse como garante de estabilidad y continuidad; Trump, como un negociador orientado a obtener resultados económicos y políticos concretos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Sobre la mesa quedaron los grandes temas de la etapa: Taiwán como línea roja, Irán como incógnita estratégica, la disputa tecnológica como núcleo de poder y China consolidándose como epicentro del nuevo equilibrio global.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La pregunta, naturalmente, es cómo sigue la película. Ya trascendió la posibilidad de una próxima visita del presidente ruso a China, lo que reforzaría todavía más el papel de Beijing como centro de articulación de este nuevo equilibrio geopolítico inestable que marcará el rumbo del sistema internacional en los próximos años.</p>
<p class="wp-block-paragraph">
<p class="wp-block-paragraph"><strong>*<em>Profesor de Política Latinoamericana en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y analista político especializado en internacionales. Director del Observatorio del Sur Global.</em></strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/trump-xi-jinping-y-la-disputa-por-el-equilibrio-mundial/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
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		<title>Perú: la república fallida y la disputa por la hegemonía global &#124; Panorama Internacional</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/04/29/peru-la-republica-fallida-y-la-disputa-por-la-hegemonia-global-panorama-internacional/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Apr 2026 15:21:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio">
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<iframe loading="lazy" title="PERÚ AL RITMO “TRIGAL” DE ROBERTO SANCHEZ | FEDERICO MONTERO | SÁNCHEZ VS FUJIMORI LA DISPUTA GLOBAL" width="1170" height="658" src="https://www.youtube.com/embed/M5Nd30l-iPk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">La escena abre con <em>Trigal</em>, de Sandro. No es un recurso nostálgico ni un guiño arbitrario: hay, en ese tono entre romántico y dramático, una clave de lectura. Porque en la política latinoamericana, como en la canción, lo que aparece en la superficie muchas veces encubre tensiones más profundas. Y en el caso peruano, el “Sandro” no es el Gitano: es Roberto Sánchez, el dirigente que logró meterse en la segunda vuelta presidencial y que reabre, con su propia estética y discurso, un conflicto estructural no resuelto.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Dos semanas después de las elecciones —en un proceso de conteo largo, accidentado y atravesado por sospechas— finalmente se delineó el escenario: Sánchez competirá en el balotaje contra Keiko Fujimori. No es un dato menor. Sánchez no irrumpe como figura aislada, sino como heredero y portado político de los votos de Pedro Castillo, hoy detenido tras su enfrentamiento con el Congreso. De hecho el propio Sanchez deviene castillista en una simbiosis que lo llevó a adoptar el look del ex presidente, sombrero incluído. Su candidatura, en ese sentido, reactualiza una experiencia reciente que terminó abruptamente, pero que dejó al descubierto las fracturas del sistema político peruano.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Perú atraviesa hace años una dinámica de inestabilidad persistente. Para completar el mandato de Castillo se sucedieron múltiples presidentes en un lapso breve, en un contexto donde las élites políticas y económicas han demostrado una notable capacidad de bloqueo. Esa inestabilidad no es solo institucional: es la expresión de un problema más profundo, que el propio Sánchez formula sin rodeos.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En una de sus intervenciones públicas, el candidato señala que la república peruana —a más de doscientos años de su independencia— no ha logrado constituirse como un proyecto inclusivo. La crítica es directa: la independencia no habría sido más que un traspaso de poder desde las élites coloniales hacia una élite criolla incapaz de integrar a los pueblos quechuas, aimaras y amazónicos en la construcción estatal. El resultado: una “república fallida” y una economía que no funciona para las mayorías.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Esa definición no es solo retórica de campaña. En la historia política peruana se traduce en un clivaje persistente que organiza la competencia electoral: no tanto izquierda versus derecha, sino costa versus sierra. En la costa se concentran las élites económicas; en la sierra, los sectores populares, campesinos y movimientos sociales. Sánchez intenta representar ese “interior profundo”, del mismo modo en que Castillo lo hizo en su momento.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Del otro lado, Keiko Fujimori es una signo de pregunta, ¿encarna la continuidad de un proyecto político con raíces en el gobierno de Alberto Fujimori: un ciclo que combinó autoritarismo, reformas neoliberales estructurales y una fuerte impronta represiva en los años noventa?. Su presencia en segundas vueltas es casi una constante en la política peruana reciente. Y también lo es el fenómeno que suele activarse frente a ella: un “antifujimorismo” que logra bloquear su acceso al poder, pero que no consigue estabilizar un proyecto alternativo una vez en el gobierno.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las primeras encuestas muestran un escenario de paridad de cara al balotaje previsto para junio. Sin embargo, el terreno está lejos de ser neutral. La renuncia de autoridades electorales y las tensiones institucionales refuerzan la percepción de una “cancha inclinada”. La incógnita central es si el antifujimorismo volverá a operar como dique de contención —como en experiencias previas— o si, esta vez, la fragmentación y el desgaste del sistema abrirán otro desenlace.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Relaciones especiales y dos visitas en espejo: EEUU e Inglaterra, Irán y Rusia</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Pero Perú no es un caso aislado. Es, en todo caso, una expresión condensada de una crisis más amplia que también se juega en el plano internacional.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Si hablamos de &#8220;relaciones especiales&#8221;, el conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue marcando la agenda global. Las negociaciones entre ambos países atraviesan un momento de estancamiento: un encuentro previsto en Pakistán fue suspendido por falta de condiciones, y los movimientos diplomáticos posteriores delinearon dos escenas significativas.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Por un lado, Carlos III se reunió con Donald Trump en un gesto que busca recomponer tensiones dentro del eje atlántico. Las diferencias entre Washington y Londres —en torno al financiamiento de la OTAN y la estrategia frente a Irán— habían alimentado especulaciones sobre una posible fisura. La intervención del monarca aparece, en ese marco, como un intento de rearticular una alianza que ha sido estructurante del orden occidental desde la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las derivaciones de esas tensiones no son abstractas. En los últimos días, un documento del Pentágono sugirió que, en un escenario hipotético de negociación, podría ponerse en discusión la cuestión de las Islas Malvinas. Aunque luego Estados Unidos ratificó su posición de neutralidad, el episodio reactivó debates tanto en Argentina como en el Reino Unido, evidenciando hasta qué punto las disputas globales impactan en agendas locales.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En paralelo, el canciller iraní viajó a Rusia y fue recibido por Vladímir Putin. Allí se explicitó una doble dinámica: por un lado, el fortalecimiento del vínculo entre Teherán y Moscú; por otro, la intención rusa de empujar una salida negociada que contemple no solo los intereses iraníes, sino también los del conjunto de la región. Es, al mismo tiempo, un gesto de respaldo y una forma de encuadrar a Irán dentro de una arquitectura diplomática más amplia.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las posiciones siguen alejadas. Estados Unidos y Irán no coinciden ni en los términos ni en la secuencia de una eventual negociación: mientras Teherán plantea despejar primero el estrecho de Ormuz y luego discutir su programa nuclear, Washington sostiene otras prioridades. El riesgo es que el conflicto se cronifique y escale.</p>
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Transición hegemónica</strong></p>
<p class="wp-block-paragraph">Todo esto ocurre en un contexto de transición sistémica. Desde los años setenta, el mundo se volvió crecientemente interconectado, pero la disputa actual gira en torno a quién controla esa interdependencia. La competencia entre China y Estados Unidos redefine los equilibrios globales y abre la posibilidad de un orden menos unipolar.</p>
<p class="wp-block-paragraph">En ese escenario, espacios como BRICS aparecen como intentos de articular alternativas, apoyados en capacidades industriales, estrategias nacionales y márgenes de autonomía relativa. La pregunta no es solo qué forma adoptará el sistema internacional, sino dónde se ubicarán países como Argentina.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Lejos de ser un actor pasivo, Argentina cuenta con recursos estratégicos, capacidades productivas y una tradición política que ha sabido, en otros momentos, articular proyectos nacionales en contextos de cambio global. La cuestión, como sugiere la lectura geopolítica, no es la falta de condiciones objetivas, sino la decisión política de inscribirse en esa oportunidad sin recaer en alineamientos automáticos.</p>
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/peru-la-republica-fallida-y-la-disputa-por-la-hegemonia-global-panorama-internacional/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
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		<title>Brasil en defensa de la democracia</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/04/20/conferencia-brasil-en-defensa-de-la-democracia-30-sept-2022-federico-montero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 21:39:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conferencia]]></category>
		<category><![CDATA[america latina]]></category>
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		<category><![CDATA[Lula]]></category>
		<category><![CDATA[mexico]]></category>
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					<description><![CDATA[Instituto Nacional de Formación Política &#8211; Morena (México). Con la participación de: Rafael Barajas (Presidente del INFP Morena), Marcio Pochmann (Presidente del Instituto Lula), Clara Ant (Ex diputada del PT), Paulo Abrao...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Instituto Nacional de Formación Política &#8211; Morena (México). <em>Con la participación de: Rafael Barajas (Presidente del INFP Morena), Marcio Pochmann (Presidente del Instituto Lula), Clara Ant (Ex diputada del PT), Paulo Abrao (Doctor en Derecho), Dje Macèdo (Integrante del colectivo Regina de Sena) y Federico Montero (Director del Observatorio del Sur Global).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Completa:<br><a href="https://youtu.be/BLQDG-6QMy0" target="_blank" rel="noopener">https://youtu.be/BLQDG-6QMy0</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Buenas noches a todos y todas. Me encuentro en este momento en San Pablo. Vinimos aquí a acompañar el proceso electoral. Quería agradecer la invitación de los compañeros y compañeras de Morena, de los compañeros y compañeras del Instituto Lula para participar de este conversatorio. La verdad que para nosotros es muy importante esta articulación que se está construyendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Básicamente quería plantear una serie de cuestiones muy concretas respecto del tema que hoy ilustra la charla, que es la democracia, la defensa de la democracia. Plantearles desde la perspectiva que nosotros la estábamos analizando en nuestro país y de una perspectiva regional. Nosotros estamos atravesando, como lo decía Rafael, un momento clave en la historia de nuestra región que tiene que ver con la concatenación entre la crisis de la hegemonía neoliberal y sus dispositivos y regímenes de gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una crisis que es global, que es regional, pero que también se manifiesta en cada país a través de la crisis de los regímenes políticos que sostuvieron las políticas neoliberales en nuestros países. Esas crisis se manifiestan en la emergencia de nuevos sujetos políticos que se han manifestado a través de oleadas. Estas oleadas de gobiernos progresistas en América Latina en el Siglo XXI son la principal innovación política que ha habido en las democracias occidentales. Poder ubicar a la democracia como un espacio donde no solamente se suceden los distintos gobiernos, sino que son espacios donde se disputan los modelos de país, es decir, donde se vuelve a introducir a la política como una herramienta de transformación de la realidad. Creo que es una de las principales innovaciones en la política democrática occidental y que sucede en América Latina y es lo que tenemos que defender cuando hablamos de defender la democracia. No es solamente el estado de derecho, defender la vigencia de los partidos políticos, defender los derechos humanos, que ya de por sí son cosas muy importantes, sino también defender a la política como una herramienta de transformación de la realidad, y eso es lo que está en juego hoy en el marco de esta crisis de la hegemonía neoliberal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones en Brasil para nosotros plantean cinco cuestiones muy concretas que me gustaría comentar y discutir con ustedes. Lo primero es lo que mencionaba anteriormente, nunca estuvo más claramente definida la existencia de dos modelos en disputa. Claramente en esta elección el representado por Lula y por Bolsonaro, ya sus propias historias individuales y personas indican lo diametralmente opuesto de esta discusión: dos modelos de país, dos modos de concebir a la sociedad, dos modos de plantear la relación con el poder, con los sectores populares, con América Latina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, esta elección permite o está en juego revertir la historia de un golpe de estado. La historia de un golpe de estado que comenzó con la destitución ilegal e ilegítima, el golpe de estado institucional contra Dilma Rousseff, que se consolidó con el gobierno corrupto de Michel Temer, que se profundizó con la proscripción de Lula da Silva y que pretende consolidarse con el gobierno autoritario y neofascista de Bolsonaro, a partir de la puesta en escena de cuáles son los poderes fácticos que hoy limitan a la democracia en nuestros países. Vimos en todo este proceso del golpe de estado en Brasil los distintos elementos que hoy están sustraídos del juego democrático y que amenazan a la democracias de América Latina en su concepción de la política como herramienta de transformación. Vemos al poder judicial actuar en Brasil, al poder mediático, a los servicios de inteligencia y a la coordinación por parte de los sectores del Departamento de Estado para consolidar ese golpe de estado. Todos esos elementos hoy están en condiciones de ser revertidos por la acción política y la constitución de un gran frente democrático por parte del Partido de los Trabajadores. Así que este segundo punto es: las elecciones no solamente son la posibilidad de una disputa de modelos, sino también la posibilidad de revertir la historia del golpe de estado en Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tercer elemento que para nosotros distingue esta situación de las elecciones en Brasil es la posibilidad de consolidar la mirada estratégica que fue fundacional del PT, que es concebir un modelo de socialismo democrático. Concebir que la posibilidad de transformar nuestra sociedad de manera estructural no está escindida de la construcción de la democracia. Cuando el PT se fundó en condiciones de la dictadura en Brasil, ya tenía este norte estratégico como horizonte y lo fue consolidando en todos estos años de construcción de una estrategia de acumulación de fuerzas, representaciones institucionales, pero de un profundo debate en el seno de la sociedad brasileña respecto de la necesidad que la democracia estuviera vinculada con esta perspectiva de cambio social que le da el PT. Por eso el PT es el sujeto de la democracia en Brasil, y esto viene a desmentir el relato de nuestras derechas respecto que los democráticos son las derechas y que los autoritarios somos las fuerzas populares y de izquierdas en toda América Latina. Si existe la democracia, existe porque hay un sujeto político que la organiza y la defiende, y son los partidos y fuerzas populares de nuestra América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuarto punto que para nosotros distingue lo que está en juego en Brasil es la implicancia regional que puede llegar a tener la derrota del neofascismo, no solamente en Brasil sino para todas las regiones. Vemos con preocupación, en la Argentina está sucediendo, cómo estas fuerzas políticas, estas acciones violentas contra los líderes, como es el caso en Argentina el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner, y los discursos de odio, los discursos autoritarios vuelven a tener pregnancia en la sociedad. Una derrota electoral en Brasil significaría una gran lección para todos estos movimientos que pretenden instalar el discurso de odio en los distintos países de nuestra región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y como quinto punto, plantear la perspectiva regional en términos de recuperar un proceso de integración que luego de grandes avances en la primera década del siglo XXI quedó en una especie de <em>standby</em> y quedó medio rengo por la ausencia de Brasil, porque la existencia de un gobierno de Brasil yendo a contramano de los procesos de integración. La posibilidad de que de la mano de Lula, de la mano del PT, de la mano del frente que se armó en Brasil para recuperar el gobierno, Brasil vuelva a estar de la mano de la construcción de un espacio de integración regional en momentos donde el mundo atraviesa una gran crisis geopolítica, donde el mundo necesita respuestas creativas, innovadoras frente a esta crisis geopolítica de la economía internacional que estamos atravesando, creemos que volvería a posicionar al conjunto de la región como un actor protagónico en las grandes discusiones sobre cómo organizar el futuro de nuestros pueblos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así que por estas cuestiones: porque se juegan dos modelos en disputa, porque tenemos la posibilidad de revertir la historia del golpe de estado, porque se consolidaría la mirada estratégica fundacional del PT de concebir la articulación entre el socialismo y democracia, por la implicancia regional que tendría que las fuerzas democráticas puedan derrotar a este autoritarismo neofascista que está incubando Bolsonaro, y por la perspectiva de volver a ubicar a América Latina como un actor protagónico en la discusión del mundo que se viene, más que nunca tenemos que estar pendientes de lo que sucede en Brasil. Más que nunca todos somos Lula, más que nunca todos somos Brasil. Así que toda la fuerza y todo el acompañamiento para nuestros compañeros y compañeras.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Alerta democrática en América Latina. El caso de Argentina</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/04/20/alerta-democratica-en-america-latina-el-caso-de-argentina/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Apr 2026 20:18:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Conferencia]]></category>
		<category><![CDATA[américa latina]]></category>
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					<description><![CDATA[Alerta democrática en América Latina. El caso de Argentina. Conferencia del 21 de septiembre de 2022 en el Instituto de Formación Política Morena (CDMX). Federico Montero* Conferencia &#8211;&#160; Alerta democrática en América...]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Alerta democrática en América Latina</strong>. El caso de Argentina. <em>Conferencia del 21 de septiembre de 2022</em> en el Instituto de Formación Política Morena (CDMX). <em>Federico Montero*</em></p>



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<h5 class="wp-block-heading">Conferencia &#8211;&nbsp; Alerta democrática en América Latina. El caso de Argentina</h5>



<p class="wp-block-paragraph">21 septiembre 2022 &#8211; INFP Morena (CDMX)</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Introducción al Contexto Latinoamericano y la Disputa Hegemónica</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Quiero hablar de Argentina, pero situándola en el contexto latinoamericano. Entiendo que en el ciclo de debates, en el seminario que vienen llevando adelante, han conversado ya sobre las características de los procesos en América Latina, sobre lo que ha sido la primera oleada de gobiernos populares a comienzos del Siglo XXI y las características que tiene esta segunda oleada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría, para poder abordar la situación que vive Argentina y la región en este contexto, situarnos un poquito en esta segunda oleada y qué características tiene. Intentaremos mirarlo desde un concepto que me parece relevante para entender la situación: el concepto de <em>disputa hegemónica</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este concepto nos ayuda a pensar que los procesos en cada país tienen su especificidad y surgen a partir de las características del escenario político nacional. No hay un &#8220;espíritu&#8221; que va recorriendo las distintas latitudes de América Latina y actúa de una forma concreta en cada lugar, sino más bien lo contrario. Hay procesos políticos que se organizan en torno a la escena de cada país, pero que se retroalimentan y sobre los cuales coinciden procesos más estructurales que tienen que ver con la dinámica geopolítica y la dinámica regional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de disputa hegemónica me parece que nos puede ayudar a pensarlo, no haciendo una teoría y una exégesis de lo que significa, sino pensando en términos de disputa de bloques político-sociales, ideológicos, culturales, y cómo estos se desarticulan o se articulan a lo largo de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Peronismo en el Siglo XX y el Quiebre de 1983</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Domingo Perón fue un militar, pero fue un líder político democrático que ganó por elecciones. Intentó construir, intentó cambiar la matriz estructural de la Argentina, que es un país agroexportador que se insertaba en el sistema internacional a partir de la venta de materias primas a los centros capitalistas, fundamentalmente vinculado con Inglaterra. Lo que hizo el peronismo fue poner en marcha un proceso de industrialización que cambió la forma de inserción de la Argentina en el mundo, en el siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La disputa es esta: cambiar la Argentina. Las clases dominantes en la Argentina intentaron desarticular este bloque político, consolidar la vigencia de una democracia que se recupera, pero ya en condiciones muy diferentes. Disminuyó la capacidad de producir transformaciones estructurales en la vida política. Se estableció una democracia fuertemente condicionada por los poderes fácticos: un poder económico que logra sustraerse de la discusión política, actores corporativos (como las Fuerzas Armadas y los grupos económicos) que, aunque no pudieran ser juzgados por una justicia ordinaria, seguían siendo factores fundamentales. El poder económico salió de la dictadura muy concentrado, mucho más concentrado, y el poder de los medios de comunicación que son crecientemente concentrados también.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Régimen de Gobernabilidad Condicionada (1983-2001)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que no tenía la derecha durante la vigencia de la democracia, desde 1983 hasta el 2001, era un instrumento de representación política propia, sino que se valía de la cooptación de los dos grandes partidos que existían en la Argentina: el Partido Radical y el propio Partido Peronista. Los dos tenían un origen popular, pero los dos, a través de los condicionamientos externos (del Fondo Monetario Internacional), de los condicionamientos internos (del poder económico), de los condicionamientos mediáticos y judiciales, armaron como un régimen de gobernabilidad por el cual podía haber una alternancia democrática entre esos dos partidos, pero el programa político era el mismo de siempre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acá yo creo que ustedes tuvieron algo que se llamó &#8220;Pacto por México&#8221;, ¿no? Es como un modo de gobernabilidad tutelado por el Fondo Monetario Internacional y los poderes locales, que hace que las distintas estructuras partidarias se limiten a alternarse en el poder sin poder producir grandes transformaciones. Eso sucedió en la Argentina, como consecuencia de la dictadura, con intensidad desde 1983 hasta 2001.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las consecuencias de esa democracia fueron reformas estructurales de carácter neoliberal, la reforma del Estado, la privatización de las grandes empresas públicas, la sensación de impunidad (durante esa época no se juzgaba a los militares) y una muy fuerte crisis de representación política. O sea, gobiernos que se van alternando en el poder y no producen transformaciones, producen una crisis de representación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Crisis de 2001 y el Surgimiento de Néstor y Cristina Kirchner</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso, de la mano del estallido del orden económico postulado por el Fondo Monetario Internacional, generó la gran crisis que fue una crisis de régimen político y una crisis económica, donde estallaron las relaciones políticas, estalló la economía, los ahorros de las personas (el &#8220;corralito&#8221;, no liberaban los depósitos), una crisis bancaria. La Argentina tuvo cinco presidentes en dos semanas, se fueron todos y hubo elecciones con dos candidatos desconocidos, lo que significó que, ante esa crisis de los partidos tradicionales, emerge una nueva fuerza liderada nuevamente por el peronismo, pero con elementos novedosos que en ese momento representaban en la Argentina una visión de fomento al desarrollo de la industria nacional y una posición soberana de la Argentina frente al escenario internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo largo de la primera oleada de gobiernos populares, en Argentina se mantuvieron y perduraron la configuración de elementos que condicionan a la democracia: poderes corporativos que están sustraídos del debate democrático, fundamentalmente el Poder Judicial y el poder mediático, como dos elementos que ya se veían durante la etapa anterior y que eran una dificultad para el desarrollo de la política democrática. Dificultad porque tenían capacidad de veto sobre las decisiones del gobierno, pero también dificultad porque condicionaban la configuración de los actores políticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los Condicionamientos Corporativos y el &#8220;Deep State&#8221;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se intentó producir transformaciones y regulaciones sobre esas fuerzas, tanto sobre el poder económico (que fueron trabadas por el Poder Judicial) como sobre el poder mediático (la Ley de Medios, que fue trabada por el Poder Judicial).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces ahí fue apareciendo un entramado que ya no eran los militares, como les dije hace un ratito (que eran el actor que tenía capacidad de veto durante el siglo XX para los avances populares durante el peronismo en el siglo XX), sino que la capacidad de veto que fue construyendo el poder económico en la Argentina sobre el avance democrático ahora pasa por el Poder Judicial, los medios de comunicación y un entramado de organizaciones que trabajan en la semi-oscuridad, en lo que sería el <em>Deep State</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este entramado de organizaciones de servicios de inteligencia, muy vinculadas con algunos sectores de la Policía Federal y de las distintas policías en la Argentina, también es un elemento, una masa de maniobra que está muy presente y que fue produciendo algunos hechos que conmovieron a la sociedad argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Atentado a Cristina Fernández de Kirchner</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto no lo puedo dejar de vincular con el hecho más conmovedor que está atravesando la coyuntura argentina: el atentado contra Cristina Fernández de Kirchner. Lo digo porque ya al final del gobierno de Cristina, este entramado de jueces, medios, poder económico y redes de los servicios de inteligencia estaban funcionando. De hecho, fueron un elemento central para condicionar la salida del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con la muerte de un fiscal que llevaba adelante la investigación sobre un atentado que había tenido la Argentina (el atentado en la AMIA, la asociación mutual de la comunidad israelí en la Argentina).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este entramado fue configurándose sobre el final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y es un elemento central para la política hoy.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Surgimiento de la Derecha Propia: PRO y Mauricio Macri</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo elemento clave para entender la política de hoy en la Argentina es el surgimiento de una expresión política propia de la derecha y del poder económico que antes no lo tenía: el surgimiento de PRO con el liderazgo de Mauricio Macri. Ese es un elemento central y novedoso en la historia de la Argentina. Nunca antes la clase dominante en la Argentina había tenido una expresión orgánica propia con capacidad de disputar en condiciones democráticas una elección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca había sucedido eso porque en el siglo XIX había sido un régimen elitista, no democrático, entonces estaba restringida por el propio acceso a eso. Y desde el comienzo del siglo XX, cuando se dieron los distintos momentos de democratización, primero con Yrigoyenismo y después con el peronismo, la derecha, el poder económico en la Argentina, no había sabido, no había podido o no había querido construir una herramienta de representación política propia, y por eso recurrían a los golpes militares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las condiciones de la democracia que se dan desde 1983 y después de la crisis de representación, explota con el sistema por el cual el poder económico se manejaba con los dos partidos tradicionales, y decide construir un instrumento propio que es el partido liderado por Mauricio Macri, que construye a su alrededor una alianza con otras fuerzas. Eso es lo que le permite llegar al gobierno por la vía democrática a la derecha por primera vez en la historia de la Argentina, que fue en 2015.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Gobierno de Macri y el Mega Endeudamiento</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el gobierno de Mauricio Macri, lo que hace la derecha es preocuparse no tanto por su viabilidad como programa de gobierno, sino por fortalecer los condicionantes que mencionamos antes, los condicionantes corporativos, para el escenario democrático en general, ya sea que siguieran o se fueran del gobierno. Fortalecer el poder y las capacidades del poder económico, del Poder Judicial, de los medios y de estos grupos de los servicios de inteligencia para condicionar cualquier desarrollo de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y a esto le sumaron el gran condicionante de la historia de la Argentina, que es el condicionante externo. Mauricio Macri llevó adelante el proceso de endeudamiento quizás más grande que se tenga memoria en la historia de la Argentina. Asumió con una deuda externa que representaba el 20-30% del Producto Bruto Interno y dejó la Argentina, cuando se fue, con una deuda externa cercana al 100% del Producto Bruto Interno. Lo cual implica grandes condicionantes no solo económicos, sino políticos. Endeudamiento de nuevo con el Fondo Monetario Internacional, endeudamiento de nuevo con los distintos actores del capitalismo financiero internacional, y una gran crisis económica, sobre todo de la mano de un proceso que también fue tomando características centrales, que es el proceso inflacionario en la Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mauricio Macri fracasa en términos de gobierno porque pierde la elección con más de 10 puntos de diferencia. En general, en la Argentina los presidentes son reelectos (los mandatos son de cuatro años). Mauricio Macri no pudo reelegirse, es un fracaso desde ese punto de vista. Pero desde el punto de vista de su carácter de representante del bloque de la clase dominante en la Argentina y de la arquitectura de un conjunto de limitaciones para la acción política en el marco de esta disputa hegemónica, fue un éxito, porque construyó una jaula perfecta para la llegada al gobierno de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Segunda Oleada Progresista: El Frente de Todos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las características que asume este nuevo gobierno peronista en la Argentina son las propias de estos gobiernos de segunda oleada: condicionamientos fuertes externos, producto de la crisis internacional y la competencia de bloques; un actor de una derecha fuerte con capacidad de condicionar y con capacidad electoral (en el caso nuestro, el actor de esta nueva derecha es el PRO y su alianza, Juntos por el Cambio); y condicionantes no democráticos, actores con capacidad de veto para la acción política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A eso se le suman las características propias del Frente de Todos, que es el formato de alianza que construye Cristina Fernández de Kirchner para llegar al gobierno. De hecho, es muy llamativo que Cristina Fernández de Kirchner, siendo la líder indiscutida del proceso popular en la Argentina, decide no ser ella la candidata a presidenta, sino ser candidata a vicepresidenta y postular como candidato a presidente a Alberto Fernández, con quien ella estaba bastante distanciada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alberto Fernández había sido un compañero histórico de Néstor y Cristina Kirchner antes de que lleguen al gobierno y había sido el jefe de gabinete de Néstor Kirchner hasta el 2008, cuando se produce el primer enfrentamiento con las patronales agropecuarias. Ahí Alberto Fernández se fue del gobierno y comenzó a ser más bien un opositor, primero de Néstor Kirchner y después de Cristina Fernández de Kirchner, y había intentado construir otras variantes del peronismo para competir con Cristina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cristina lo que decide es, en el marco de las dificultades que había tenido durante el macrismo y cómo se configuraba el nuevo gobierno, construir una alianza muy amplia apostando a una figura de consenso como Alberto Fernández, para intentar tender un puente de negociación con estos sectores del poder económico y sobre todo con otros sectores del peronismo para poder llegar al gobierno con volumen político.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Impacto de la Pandemia y Crisis Interna</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En resumidas cuentas, casi todo lo que había sido parte del programa de gobierno del Frente de Todos de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner no se pudo cumplir, producto de que a los dos meses de que llegó al gobierno el Frente de Todos, irrumpe la pandemia. Fue algo que trastocó los planes del gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alberto Fernández tuvo una posición muy fuerte junto con Cristina cuando se dio el debate a nivel internacional sobre la pandemia, a favor de tener una política sanitaria de cuidado de las personas, del desarrollo de las vacunas, del uso de barbijos. La derecha en la Argentina utilizó eso como un campo de delimitación y entonces hacía marchas quemando barbijos, etcétera, y fueron construyendo una dinámica de violencia política y simbólica muy fuerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ver la debilidad del gobierno argentino en relación a los condicionamientos externos (la negociación con el Fondo Monetario Internacional), a discusiones internas y a la propia figura de Alberto Fernández, fueron construyendo un discurso de odio muy fuerte, con manifestaciones públicas, con horcas, guillotinas con los nombres de Cristina y Alberto Fernández en las plazas públicas, con bolsas mortuorias con los nombres de los principales funcionarios que eran arrojadas en la calle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se fue armando como un clima raro entre grupos marginales (anti-vacunas, terraplanistas) con sectores de la derecha que iban emergiendo y que encontraban en las redes sociales un lugar de encuentro. Esto fue creando un clima político enrarecido que, de la mano de las limitaciones que tuvo el gobierno para implementar su programa electoral, fueron debilitando al dispositivo de Frente de Todos y significaron una derrota en las elecciones legislativas del 2021 muy grande. El Frente de Todos perdió cerca de 4 millones de votos en esa elección, consolidando una crisis, una discusión interna respecto del camino a seguir.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Resurgimiento de Cristina y la Persecución Judicial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso fue un punto de inflexión para el gobierno del Frente de Todos en las dificultades como gobierno de esta segunda oleada y como dificultad ya no táctica sino estratégica que implicaba redefinir la identidad del Frente de Todos, porque se corría el riesgo de que al no poder producir cambios estructurales, al fortalecerse todos los actores que habían sido parte del entramado de condicionamientos (actores mediáticos, judiciales, etcétera), en un clima creciente de disputa de odio, en un clima de inflación donde desde el punto de vista económico no se pudo volver a sintonizar con un camino redistributivo, la propia base de sustentación del Frente de Todos (del peronismo) empezó a desconfiar del propio Frente de Todos. Y lo que sucedió fue que esas 4 millones de personas no es que votaron a la derecha, simplemente no fueron a votar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces se crearon las condiciones para una discusión interna muy grande donde Cristina, que había mantenido hasta ese momento una especie de segundo plano para no obstaculizar el gobierno y la figura del presidente Alberto Fernández, comenzó a dar un debate público respecto de la necesidad de retomar una orientación estratégica, de abordar los grandes problemas y los núcleos estructurales que impiden el desarrollo de la Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Comenzó a tener diálogos con el conjunto de los actores políticos y sociales de la Argentina, también con la derecha, incluso con los factores del poder. Cristina, haciendo uso de un pragmatismo muy grande, se reunió con la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, con el embajador norteamericano, con economistas de la derecha, tratando de pararse como una persona que veía cómo venía esta crisis que se estaba larvando, una crisis que era una crisis ya no solamente del Frente de Todos, sino una crisis democrática.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se vuelven a sentar en la Argentina las condiciones para una crisis de representación que pueda tener una salida violenta, de la mano de este clima enrarecido que se fue planteando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto donde emergía la figura de Cristina como un gran ordenador de la política argentina, emerge la persecución contra Cristina, que tiene como objetivo sacarla del centro de la cancha y aislarla del diálogo que tenía con otros sectores, reducirla solo al núcleo de los militantes que la apoyan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto se dio en primer lugar con la reactivación de la persecución judicial contra Cristina, con una causa totalmente infundada que se lleva adelante: el estudio de la obra pública durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, donde los propios peritos indican que ahí no hay fallas, etcétera. Pero se armó un circo judicial con un fiscal que estuvo nueve días hablando, hizo un alegato de nueve días seguidos hablando, obviamente con todos los medios de comunicación cubriendo la acusación contra Cristina, con el objetivo de aislarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Movilización Popular y el Intento de Magnicidio</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Obviamente, eso generó una reacción popular en la Argentina. Hay una historia, una tradición de movilización muy grande frente a la persecución de los líderes populares. De hecho, el surgimiento del peronismo tiene como origen una movilización popular que fue el 17 de octubre, que se llama el Día de la Lealtad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando Cristina deja el gobierno, a los pocos meses, es convocada a declarar ya en una causa. En la Argentina no existe la figura del juez Moro, pero existía otra figura que era el juez Bonadío, que luego se murió, que tenía el mismo rol. La convoca a declarar, pero en esa primera convocatoria a declarar Cristina se presenta y la acompaña medio millón de personas que hace una movilización frente a los tribunales, y era como una forma de ponerle un límite al <em>lawfare</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, en estas nuevas condiciones, cuando esto se reactiva en el marco de esta crisis, nuevamente hay una movilización popular muy grande para proteger a Cristina y una movilización que comienza a darse en torno a la propia casa de Cristina para acompañarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se inicia un proceso de movilización en el marco de esta crisis, y en el marco de ese inicio del proceso de movilización se repone el clima de violencia política. Se intenta obstaculizar esa movilización mediante el uso de la policía de la ciudad de Buenos Aires, vallando los accesos a la casa de Cristina. La ciudad de Buenos Aires es gobernada por este gobierno de derecha (el PRO). Lo cual va generando un espiral de violencia durante una semana seguida de movilizaciones e intentos de que no se movilice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese espiral de violencia termina con el intento de magnicidio de Cristina Fernández de Kirchner el día primero de septiembre, donde una persona amartilla dos veces en la cabeza a Cristina y por milagro, por fortuna, o por lo que sea, eso no se produjo. Se está investigando las razones por las que eso no se produjo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero eso fue un punto de inflexión en el marco de todo este clima que yo decía, y me interesa plantearlo porque se inscribe en este contexto de disputa hegemónica y de utilización de la violencia política como un elemento dentro de esa disputa hegemónica contra las fuerzas populares, que así como sucedió durante el siglo XX con ciertas características, ahora sucede con estas otras.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Consecuencias y el Peligro de una Salida Autoritaria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso fue un cimbronazo muy grande para la política argentina. Todavía estamos todos <em>shockeados</em>. Obviamente, la interpretación de este hecho es parte de la disputa política, porque se quiere instalar que es un grupito aislado de personas, un &#8220;loco aislado&#8221;, un &#8220;lobo solitario&#8221;. Pero cada vez es más claro y aparecen más indicios de que este grupo, que es un grupo raro, con características de personas extrañas, tiene mucha llegada con grupos vinculados a sectores que hacían inteligencia, grupos vinculados con los servicios también de inteligencia, con las fuerzas de seguridad. Existió planificación, existió financiamiento, etcétera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces estamos viendo cómo en la Argentina, ante la crisis por un lado económica, por otro lado ante las dificultades del Frente de Todos para ser fiel a su programa de gobierno, en este clima de violencia política, estos grupos que antes eran marginales ahora ocupan el centro de la escena en este marco de discusión política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para redondear y cerrar: hasta esta espiral, la discusión sobre Cristina estaba planteada en términos de cómo el Frente de Todos se daba a sí mismo y frente a la sociedad una discusión para retomar sus ejes estructurales, para no abandonar sus elementos programáticos por los cuales había llegado al gobierno y reconectar con la experiencia de lo que habían sido los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (con la primera oleada de gobiernos progresistas en Argentina). Ese era el marco de la discusión y cómo se construía una plataforma política con capacidad de negociar con todos los actores, incluso con los opositores, para poder crear esto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La consecuencia objetiva que ha tenido este espiral de violencia judicial, mediática y física sobre Cristina Fernández de Kirchner fue destruir la posibilidad de que esa discusión se dé, sumir al Frente de Todos de nuevo en una incertidumbre respecto de dónde ir, reposicionar la violencia y el discurso de odio en el escenario público, y como tal, preparar las condiciones para una salida autoritaria de esta crisis política a través de esta derecha, pero ahora ya con un discurso mucho más bolsonarista que pretendidamente democrático, como se tenía antes. Esas son las condiciones a grandes rasgos que definen hoy el escenario en la Argentina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8212;&#8211;<strong>Ronda de Preguntas y Comentarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Moderador:</strong> Muchas gracias por todo este contexto y la lección histórica, porque como mencionábamos, ya habíamos abordado algunos de los temas en la región y esto pues llega a darnos el golpe de realidad y también a darnos elementos de lo que muchas veces acá hemos discutido, en cuanto al rumbo de la nación y de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quisiera hacer unas puntualizaciones y pasaríamos a la ronda de preguntas, propuestas o comentarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Justo creo que esta estrategia que nos explicaste, cómo se fue generando, cómo se fue desarrollando, tiene muy claro cuál era la intención y lo que representa Cristina. Sabe que Cristina aglutina, era el símbolo de unidad (bueno, es el símbolo de unidad), pero también que entienden la capacidad para poder avanzar de este bloqueo del que nos esbozas en los diferentes rubros que se están enfrentando en la crisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y que es nuestro deber como militantes internacionalistas llamar a la solidaridad también, visibilizar, hablar de este caso y alertar, porque estamos ahorita hablando del caso de Argentina, pero es una estrategia que se repite por toda la región y que empieza a trastocar y a instalarse en los distintos gobiernos populares, como le llamabas, y que tarde o temprano llegará o intentarán hacerlo en las diferentes latitudes de la región. Y tenemos que estar preparados, organizados y movilizados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso me parece importante y que también tiene que haber un posicionamiento muy fuerte por parte de todos los actores a nivel internacional, de la movilización de los movimientos sociales, los distintos liderazgos, de que se está llegando a extremos de violencia institucional, judicial y violencia física que no se habían visto hasta hace décadas, que ya se habían retornado a otras estrategias que no estamos diciendo que no fueran violentas (porque al final es violencia institucional), pero ya al no ver la vía judicial, al ver que todas estas estrategias judiciales están trabadas, al ver que el uso de las instituciones, de los poderes fácticos, de los medios de comunicación ya no les da para ganar esta batalla, pues recurren al tema de la violencia, como fue hace décadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, que es una situación preocupante. Nosotros reiteramos nuestra solidaridad desde acá, desde México, y por supuesto que estamos al tanto de lo que sigue ocurriendo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pregunta 1: Peronismo, Cardenismo y Liderazgo Político</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Asistente:</strong> Me gustaría utilizar una cosa interesante que planteas: cómo se compara al peronismo con el cardenismo aquí en México. El cardenismo sufrió de un terrible problema y es que puedes mantener un sexenio, después se acabó Cárdenas y se acabó el cardenismo. Hubieron ciertas tradiciones ahí rescatables, pero muchos comparamos de alguna manera, bajo el término populismo de Laclau, al obradorismo con el peronismo y con otros movimientos similares, que son caracterizados por la existencia de un liderazgo cuyo liderazgo permanece incluso después de la persona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, nosotros no hemos llegado a ese punto en donde la persona deje el poder o termine de existir en el plano físico, pero que llegaremos hacia allá. Y me gustaría que nos pudieras compartir un poco cuáles son las claves para mantener este liderazgo vivo entre la población. Hay una mística muy interesante de la movilización argentina, de pronto no sé si estás en una barra del estadio de fútbol o en una manifestación política, lo cual es conmovedor y habla de una forma muy particular de entender la política, un ethos político que quizás podríamos compartir, analizar un poquito.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pregunta 2: Radicalización de la Derecha y los &#8220;Libertarios&#8221;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, también quería preguntarte, además del rejuvenecimiento del <em>lawfare</em> (que es digamos lo que nos centra un poco), hay algunos asuntos periféricos. Hablabas de una crisis del gobierno de Alberto Fernández, un resurgimiento del liderazgo de Cristina. Y yo creo que uno de los signos de esa crisis es que vimos un par de actores políticos extraños, como los libertarios. Hay uno muy conocido en América Latina, Javier Milei, este tipo de diputado en Argentina. O sea, ¿qué pasó para que la derecha se tuviera que transportar de esta derecha pseudo-democrática, un poquito más neoliberal, etcétera, hacia una radicalidad muy fuerte (anti-vacunas, extraña, con conocidos psiquiátricos, hacia una radicalidad muy fuerte)?</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Respuesta a las Preguntas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Radicalización de la Derecha y la Pandemia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien, bueno, arranco por la última. Sí, a ver, efectivamente es una radicalización de la derecha producto de&#8230; Yo creo que la pandemia tuvo mucho que ver con esto, porque esos grupos ya existían, pero algo pasó en la pandemia que todavía no terminamos de entender en los distintos escenarios donde esto sucedió, que trastocó los modos de la sociabilidad, los modos de la convivencia, el tema del individualismo y aceleró tendencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, muchos ingenuamente pensábamos que en la pandemia todos íbamos a reconocer la necesidad de cuidar al otro y que el Estado interviniera, y que íbamos a salir mejores. Creo que desde todo punto de vista (económico, geopolítico, estructural, subjetivo) la pandemia ha sido una tragedia a pesar de los enormes esfuerzos, de las enormes gestas solidarias que ha habido, de los roles del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La verdad que todo ha acelerado las peores tendencias, ha sido una oportunidad para concentrar el ingreso, para construir más pobres, para construir nuevas formas de dependencia. Ha mostrado lo peor, y en ese contexto, creo que en la Argentina voces que no es que no existieran antes, pero que no podían alzarse con impunidad porque el contexto social lo impedía, se atrevieron a correr los límites. O sea, de repente no era la izquierda la que planteaba los temas que corrían el límite de la conversación pública, sino la derecha se envalentonaba.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y esto tiene que ver con una tendencia global, con nuestro amigo Steve Bannon y todas sus redes y el surgimiento de estos populismos autoritarios. Este tipo <em>tramp</em>, etcétera, son estas corrientes globales, su impacto económico y la generación de una masa disponible, resentida, sin capacidad de insertarse en un marco de sociabilidad, que encuentran en estos discursos una salida, una representación, etcétera. Y estos discursos ven esa interacción y avanzan, porque ven que no pasa nada, no hay sanción social. Sigue avanzando, entonces bueno, se van consolidando de esta manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en la Argentina, el liberalismo como tal, que nunca había sido una fuerza política muy importante, que siempre fue más autoritario (porque no hay una tradición de liberalismo democrático en la Argentina), encontró en estos personajes, que ni siquiera son liberales (los liberales reales se ofenderían), primero una vía de movilización de estas pasiones negativas ante todo. Son instrumentos de movilización de estas pasiones negativas potenciadas por la pandemia, y luego sobre esa base, la construcción de una cierta representación política que vamos a ver hasta dónde llega, hasta el punto que ha corrido el escenario político a la derecha y ha forzado a la centroderecha más tradicional, donde estaba el PRO, que también tenían elementos autoritarios, a que esos elementos autoritarios ahí adentro tuvieran una voz cantante cada vez más fuerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto, Mauricio Macri y el PRO cuando ganan en 2015, eran una especie de &#8220;obamistas&#8221; con bicicletas de bambú, que pretendían que iba a estar todo bien. Bueno, rápidamente luego, cuando gobernaron, ya se notó que no era eso, por los condicionantes estructurales. Y ahora con este discurso, los ha inclinado mucho, y es un factor de enorme preocupación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que ahí conecta el escenario argentino con una realidad más extendida: ¿qué se hace con esa gente? ¿Cómo se discute con esa gente? Hay quienes plantean que hay que dialogar, etcétera. Yo creo que (esto es una posición personal) se fortalecen en la medida que la propuesta popular, que la propuesta de izquierda, se debilita. Y todo tiene que ver con cómo uno concibe que ese diálogo tiene que suceder. Si uno piensa en un escenario marciano donde todos nos sentamos en una mesa y vamos a poner en juego las pretensiones de verdad de nuestros argumentos, eso no va a suceder. Los acuerdos pueden surgir producto de la necesidad de la traba política, de que uno se presente en el escenario político con capacidad para condicionar y al otro no le queda otra más que acordar. Los acuerdos son acuerdos cuando no hay otro remedio más que acordar y porque está obligado a hacerlo, no porque tiene la buena voluntad. Me parece que ahí hay un tema sobre cómo las fuerzas populares conciben la posibilidad de construir un marco de diálogo y de acuerdo que eso no está resuelto. Así que bueno, sí, es una gran incógnita qué va a suceder con estas fuerzas y el gran problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de que disputan naturalmente, hay otro problema, que es, por ejemplo, lo que tiene Brasil: Lula quizás gane la elección, pero el bolsonarismo es una realidad social y política que va a trascender la derrota electoral que pueda tener Bolsonaro en la elección y que va a condicionar la democracia en Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Peronismo, Cardenismo y la Teoría del Populismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Y sobre el peronismo y populismo? Bueno, sí. Nuestro amigo Ernesto Laclau, que era argentino (era un militante de la izquierda nacional), cuando irrumpe el peronismo, la izquierda tiene una fuerte discusión: ¿qué hacemos con esto? Como irrumpe en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, muchos lo consideran una especie de expresión del fascismo sudamericano, porque bueno, era militar, tenía un discurso nacionalista, movilizaba a un sector del movimiento obrero, no estaba con el bloque democrático que se había armado a nivel internacional con la alianza entre la Unión Soviética y Estados Unidos para combatir el fascismo, y había viajado a Italia, había conocido la experiencia de Mussolini, tenía sus críticas a la democracia liberal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entonces, en el marco de ideas del siglo XX, mucha fuerza de izquierda lo concibieron como una expresión de ese autoritarismo, pero otra fuerza de izquierda no vieron su potencialidad. Y ahí hay una corriente que se llama la Izquierda Nacional, que está inspirada, tiene un vínculo con México porque está inspirada en los textos de Trotsky acá sobre México cuando estuvo viviendo acá en México, a la luz de su análisis del cardenismo. Y ahí lo que hace Laclau es a esta categoría populismo, que era como una categoría (yo soy politólogo, lamento admitir que soy politólogo), que para la ciencia política era como una categoría que no tenía entidad suficiente, que era como la versión deformada del régimen político virtuoso. Lo que la apuesta política de Laclau es darle entidad teórica y política a esa categoría y lo hace recobrando la categoría de bonapartismo <em>sui generis</em> que caracterizaba a Cárdenas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bueno, lo que hace Laclau es rastrear de ahí, porque él había militado en una fuerza política en la Argentina, tenía sus premisas en esas teorizaciones, que es una fuerza de la llamada Izquierda Nacional que la lideraba una persona que se llamaba Jorge Abelardo Ramos. Laclau había militado ahí en la Facultad de Filosofía y Letras, después se fue al exilio y agarró eso, un poco de la teoría de Gramsci (sacándole los condicionamientos estructurales), un poco del psicoanálisis, y armó esa teoría sobre el populismo, que es una teoría sobre las identidades políticas que a mí me parece muy explicativa y muy buena, pero insuficiente. Yo por eso volvería a la cuestión de disputa hegemónica y a la idea de voluntad nacional y popular, porque remite no solamente al plano de lo discursivo (aunque entendamos que el discurso tiene características materiales, etcétera) y permite ver de manera un poco más amplia la situación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aun así, más allá de esta discusión teórica, yo creo que el peronismo como una realidad histórica y política de Argentina persiste básicamente porque logró pasar de una experiencia histórica a ser una experiencia vital del pueblo argentino. Es una identidad popular. No es solamente una identidad política, sino que es una identidad popular. Y tiene, sobre todo en el movimiento obrero, una inercia de acción política y ha logrado concitar en su interior gran parte de la lucha de clases, vamos a decirlo así, que sucede al interior del peronismo. Ha tenido siempre un sector más vinculado con ideales de transformación, más cercanos a la izquierda, y un sector más burocrático, con intereses permanentes que lo vinculan mucho al Estado, a la estructura estatal. Por eso durante los 90 fue cooptado por el neoliberalismo y fue un instrumento, como les comentaba antes, de ese programa. Y luego de la crisis que eso significó, volvió a ser retomado por lo que es su historia y sus genuinas características.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el peronismo no se resume en un partido, no se resume en una organización, sino que es más que nada esta identidad que es una identidad en disputa como tal. Por eso está bueno analizarlo desde el punto de vista del populismo. Yo creo que sí, la última versión del peronismo, que sería el kirchnerismo (que es el kirchnerismo), es muy parecida al obradorismo en el sentido. Y podemos pensar que el obradorismo es una forma del cardenismo también en esta etapa, por algo lo de la Cuarta Transformación. Entonces, me parece que ahí, más allá de la estructura institucional cómo fue cristalizando, podemos analizar que el PRI también tuvo esas idas y vueltas, esos giros neoliberales, esos giros autoritarios, como también lo tuvieron otros partidos. De hecho, Néstor Kirchner no era una figura central en el peronismo cuando llega al gobierno, era un gobernador de una provincia muy distante que había dado sus discusiones, y cuando llega al gobierno convoca a muchos que se habían ido del Partido Justicialista, de la expresión tradicional del peronismo, a muchos sectores de izquierda, a muchos nuevos movimientos sociales, pero en vez de armar una experiencia nueva por fuera del peronismo, utiliza toda esa potencia política para dar la discusión al interior, porque considera que el peronismo es una identidad política en la historia argentina demasiado importante como para abandonarla. Entonces produce esa discusión.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Federico Montero es docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y analista político especializado en política internacional. Director del Observatorio del Sur Global.</em></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Argentina: Analizamos el Proyecto de Ley de Protección Económica Frente a la Inestabilidad Global</title>
		<link>https://federicomontero.com.ar/2026/04/14/argentina-analizamos-el-proyecto-de-ley-de-proteccion-economica-frente-a-la-inestabilidad-global/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Federico Montero]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:06:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Observatorio]]></category>
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					<description><![CDATA[En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, desde el Observatorio del Sur Global analizamos la propuesta de la “Ley de Protección Económica Frente a la Inestabilidad Global”. Este proyecto, impulsado desde el bloque de Unión por la Patria por Máximo Kirchner y con el apoyo de un amplio espectro de diputados y diputadas de…]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h1 class="wp-block-heading"></h1>
<p class="wp-block-paragraph">En un contexto internacional marcado por la incertidumbre, desde el <strong>Observatorio del Sur Global</strong> analizamos la propuesta de la <strong>&#8220;Ley de Protección Económica Frente a la Inestabilidad Global&#8221;</strong>. </p>
<p class="wp-block-paragraph">Este proyecto, impulsado desde el bloque de Unión por la Patria por Máximo Kirchner y con el apoyo de un amplio espectro de diputados y diputadas de otros sectores, surge como una respuesta estratégica para blindar la economía nacional ante los impactos derivados de los conflictos bélicos en Medio Oriente, que afectan directamente los precios, la logística y el crédito a nivel mundial.</p>
<p class="wp-block-paragraph">A continuación, resumimos los pilares fundamentales de esta iniciativa:</p>
<h3 class="wp-block-heading">1. Declaración de Emergencia y Protección Energética</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El proyecto propone declarar la <strong>emergencia pública por 12 meses</strong> (prorrogable por otros 6) en materia energética, alimentaria y de insumos críticos. Durante este periodo, se establecen medidas clave:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Amortiguación tarifaria:</strong> Se limitará el impacto de los precios internacionales en las facturas de gas y electricidad de hogares y comercios mediante topes trimestrales.</li>
<li><strong>Suspensión de privatizaciones:</strong> Se frenará la enajenación de activos estratégicos del Estado en el sector energético mientras dure la emergencia.</li>
</ul>
<h3 class="wp-block-heading">2. Creación del Fondo Anticíclico de Emergencia Energética (FAEE)</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Para financiar estas medidas sin comprometer el equilibrio fiscal, se crea el <strong>FAEE</strong>. Este fondo se nutrirá de un <strong>derecho de exportación móvil (40%-50%) sobre la renta extraordinaria del petróleo crudo</strong>. Es un mecanismo fiscalmente neutro, ya que solo se activa cuando los precios superan los promedios previos al conflicto.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Los recursos se destinarán a:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li>Subsidiar el gasoil agropecuario y estabilizar el precio de los combustibles.</li>
<li>Créditos para fertilizantes y cobertura para productores.</li>
<li>Fortalecimiento de las reservas del Banco Central.</li>
</ul>
<h3 class="wp-block-heading">3. Seguridad Alimentaria y Refuerzo Social</h3>
<p class="wp-block-paragraph">La ley busca proteger la mesa de los ciudadanos declarando como <strong>críticos</strong> el abastecimiento y la logística de la Canasta Básica Alimentaria.</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Fideicomisos de abastecimiento:</strong> Se fomentará la creación de fideicomisos con participación de cooperativas y banca pública para asegurar productos esenciales como pan, leche, carne y aceite.</li>
<li><strong>Refuerzo de la AUH:</strong> Se establece un incremento no inferior al <strong>30% en la Asignación Universal por Hijo</strong>, con actualizaciones bimestrales basadas en la evolución del precio de los alimentos.</li>
</ul>
<h3 class="wp-block-heading">4. Apoyo al Sector Productivo y Soberanía de Insumos</h3>
<p class="wp-block-paragraph">El proyecto reconoce la importancia del agro y la industria mediante:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Derechos de exportación móviles:</strong> En caso de picos de precios internacionales en soja, maíz o trigo (superiores al 20% del promedio trienal), el excedente tributará una alícuota especial para financiar el abastecimiento interno.</li>
<li><strong>Impulso a la Urea nacional:</strong> Se declara de interés estratégico la ampliación de la producción de urea en <strong>Vaca Muerta</strong> para reducir la dependencia de fertilizantes importados.</li>
<li><strong>Seguros para pequeños productores:</strong> Se implementará un programa de subsidio para proteger a los productores PyME ante posibles caídas de precios.</li>
</ul>
<h2 class="wp-block-heading">Europa amortigua, Argentina puede administrar: dos modelos frente al shock global</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La crisis internacional derivada del conflicto en Medio Oriente vuelve a poner en el centro una discusión estructural: <strong>cómo responden las economías ante shocks externos que impactan simultáneamente en energía, alimentos y financiamiento</strong>.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Mientras los países de la Unión Europea avanzan en un conjunto de medidas orientadas a <strong>amortiguar los efectos del aumento de precios</strong>, en Argentina se discute un proyecto de ley que propone algo distinto: <strong>administrar el shock, capturar renta extraordinaria y proteger las cadenas de valor internas</strong>.</p>
<p class="wp-block-paragraph">La comparación no es menor. Expresa dos modelos económicos y dos formas de inserción internacional.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Dos enfoques frente a la crisis</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En términos generales:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Europa</strong> actúa como bloque <strong>importador de energía</strong>, con políticas centradas en subsidios, regulación de precios y diversificación de proveedores.</li>
<li><strong>Argentina</strong>, como exportador de alimentos y energía, tiene la posibilidad de <strong>desacoplar precios internos y redistribuir el excedente generado por el contexto internacional</strong>.</li>
</ul>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Comparación de políticas públicas</h2>
<figure class="wp-block-table">
<table class="has-fixed-layout">
<thead>
<tr>
<th>Eje de política</th>
<th>Europa (UE y Estados)</th>
<th>Proyecto argentino</th>
<th>Tipo de convergencia</th>
<th>Diferencia estratégica</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td><strong>Marco de emergencia</strong></td>
<td>La Unión Europea coordina medidas sin declarar emergencia económica general</td>
<td>Declaración formal de emergencia multisectorial (energía, alimentos, insumos)</td>
<td>Coincidencia en diagnóstico de shock externo</td>
<td>Argentina adopta <strong>instrumento excepcional integral</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Política tarifaria energética</strong></td>
<td>Topes de precios y subsidios en países como Francia o Italia</td>
<td>Amortiguación tarifaria con topes trimestrales y diferimiento de costos</td>
<td>Alta convergencia</td>
<td>Argentina incorpora <strong>mecanismo explícito y programado</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Captura de renta extraordinaria energética</strong></td>
<td>Impuestos extraordinarios parciales (windfall taxes)</td>
<td>Derecho de exportación móvil (40–50%) sobre renta extraordinaria ? financia FAEE</td>
<td>Coincidencia conceptual</td>
<td>Argentina aplica <strong>instrumento más potente y directo</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Fondo anticrisis energético</strong></td>
<td>Subsidios dispersos financiados por presupuesto o deuda</td>
<td>Creación del FAEE con asignación específica</td>
<td>Coincidencia funcional</td>
<td>Argentina crea <strong>fondo anticíclico estructurado</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Uso de recursos energéticos</strong></td>
<td>Uso de reservas estratégicas y diversificación de importaciones</td>
<td>Administración de exportaciones + estabilización del mercado interno</td>
<td>Coincidencia en objetivo</td>
<td>Argentina actúa como <strong>exportador que desacopla precios</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Suspensión de privatizaciones</strong></td>
<td>No forma parte de la agenda europea</td>
<td>Suspensión de venta de activos energéticos</td>
<td>Sin equivalencia</td>
<td>Estrategia de <strong>soberanía sobre activos estratégicos</strong></td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Política alimentaria</strong></td>
<td>Subsidios y monitoreo de precios</td>
<td>Fideicomisos de abastecimiento (aceite, pan, leche, carne)</td>
<td>Coincidencia parcial</td>
<td>Intervención directa en la cadena alimentaria</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Transferencias sociales</strong></td>
<td>Subsidios energéticos focalizados</td>
<td>Aumento de AUH ? 30% indexado a alimentos</td>
<td>Alta convergencia</td>
<td>Protección vinculada a inflación alimentaria</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Derechos de exportación agropecuarios</strong></td>
<td>No se utilizan</td>
<td>Retenciones móviles sobre excedente de precios</td>
<td>Sin equivalencia</td>
<td>Instrumento de desacople interno</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Política de insumos (fertilizantes)</strong></td>
<td>Incentivos a producción local</td>
<td>Crédito subsidiado + compra estatal + producción nacional</td>
<td>Coincidencia estratégica</td>
<td>Mayor integración entre energía y agro</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Cobertura de riesgos (productores)</strong></td>
<td>Seguros agrícolas</td>
<td>Cobertura vía MATBA-ROFEX + monitoreo del Banco Central de la República Argentina</td>
<td>Coincidencia en gestión de riesgo</td>
<td>Instrumento más activo para pymes</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Política logística</strong></td>
<td>Intervención limitada</td>
<td>Logística alimentaria como sector crítico</td>
<td>Baja convergencia</td>
<td>Enfoque de cadena de valor completa</td>
</tr>
<tr>
<td><strong>Acumulación de reservas</strong></td>
<td>No es eje explícito</td>
<td>FAEE contribuye a reservas del BCRA</td>
<td>Sin equivalencia</td>
<td>Refleja restricción externa argentina</td>
</tr>
</tbody>
</table>
</figure>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">La diferencia de fondo: amortiguar vs administrar</h2>
<p class="wp-block-paragraph">La comparación permite identificar una diferencia estructural:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Europa amortigua el impacto del shock</strong> sobre precios y consumo.</li>
<li><strong>El proyecto argentino propone administrarlo</strong>, interviniendo en tres niveles:</li>
</ul>
<ol class="wp-block-list">
<li><strong>Precios clave (energía y alimentos)</strong></li>
<li><strong>Distribución del excedente exportador</strong></li>
<li><strong>Cadenas de valor internas</strong></li>
</ol>
<p class="wp-block-paragraph">Esto se expresa en tres instrumentos centrales:</p>
<h3 class="wp-block-heading">1. Fondo Anticíclico Energético (FAEE)</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Un mecanismo que <strong>captura renta extraordinaria del sector energético y la redistribuye</strong> para sostener producción, consumo y estabilidad macroeconómica.</p>
<h3 class="wp-block-heading">2. Retenciones móviles</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Permiten <strong>desacoplar precios internacionales de los internos</strong> y financiar políticas públicas en momentos de crisis.</p>
<h3 class="wp-block-heading">3. Fideicomisos alimentarios</h3>
<p class="wp-block-paragraph">Apuntan a intervenir en la <strong>formación de precios en origen y en la cadena</strong>, no solo en el consumo final.</p>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Cadenas de valor y empleo: el punto ciego europeo</h2>
<p class="wp-block-paragraph">Un aspecto donde el proyecto argentino presenta una ventaja conceptual es en el enfoque de <strong>cadenas de valor</strong>.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Mientras Europa concentra su respuesta en precios y energía, el proyecto incorpora:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li>costos industriales</li>
<li>insumos productivos</li>
<li>logística</li>
<li>producción agroalimentaria</li>
</ul>
<p class="wp-block-paragraph">Esto tiene implicancias directas sobre:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li>empleo industrial</li>
<li>pymes</li>
<li>economías regionales</li>
</ul>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<h2 class="wp-block-heading">Conclusión: una oportunidad para un cambio estructural en la Argentina</h2>
<p class="wp-block-paragraph">En un contexto de creciente inestabilidad global, la discusión no es solo cómo proteger a los consumidores, sino <strong>quién captura y cómo se distribuye el excedente generado por la crisis</strong>.</p>
<p class="wp-block-paragraph">Las políticas europeas muestran los límites de una estrategia centrada en la amortiguación.</p>
<p class="wp-block-paragraph">El proyecto en debate en Argentina plantea, en cambio, la posibilidad de una <strong>respuesta más integral</strong>, basada en:</p>
<ul class="wp-block-list">
<li>soberanía sobre recursos estratégicos</li>
<li>intervención en mercados clave</li>
<li>y protección del entramado productivo</li>
<li></li>
</ul>
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p class="wp-block-paragraph">
<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>
<p class="wp-block-paragraph">
<p class="fm-fuente"><em>Publicado originalmente en el <a href="https://observatoriodelsurglobal.com/argentina-analizamos-el-proyecto-de-ley-de-proteccion-economica-frente-a-la-inestabilidad-global/" target="_blank" rel="noopener">Observatorio del Sur Global</a>.</em></p>
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